jueves, 23 de agosto de 2007

Rentabilidad de la educación

En una imponente ceremonia de titulación, llamaba la atención un humilde matrimonio de campesinos.
Después de recibir su diploma y medalla, uno de los egresados cruza el salón, se saca su medalla y se la coloca a su padre. A su madre le entrega el diploma. Mientras volvía a su lugar, el humilde campesino, con lágrimas de felicidad en sus ojos, besa tiernamente a su esposa y le dice: "Vieja......ésta es la mejor cosecha que hemos tenido en toda nuestra vida".
Qué pena que nuestras autoridades no logren entender algo tan obvio.

2 comentarios:

Fernando Romero dijo...

Estimado Nassir... me sorprenden mucho tus palabras y me refiero a lo que dices sobre las autoridades. Si existe tal problema en Chile (que no imaginé que existiese allá), entonces qué podemos decir de Latinoamérica en su conjunto. Parece mentira que el gasto social (educación, salud, vivienda, trabajo, bienestar social) sea tan bajo cuando cuando éste ha sido un factor determinante de los países desarrollados.

Me hace pensar en aquellos que le dan mucha importancia a los resultados positivos de una evaluación financiera de proyectos y dejan de lado los resultados negativos que puedan existir en la evaluación social del mismo.

Nassir Sapag Chain dijo...

El problema existe en casi todo el mundo. Si destináramos una parte de los que se gasta en mantener la burocracia administrativa ineficiente de los Gobiernos en educación, habría sin duda una alta rentabilidad social. Pero los Gobiernos priorizan invertir en proyectos que puedan exhibir resultados antes de la siguiente campaña presidencial.