domingo, 30 de septiembre de 2007

Asociatividad

Un avaro es una persona que vive en la pobreza por el miedo a ser pobre.
¿cuántos emprendedores sin recursos están dispuestos a no asociarse para llevar a cabo su proyecto antes que tener que compartir los resultados de una genial idea que nunca se pudo implementar por falta de recursos?

2 comentarios:

Fernando Romero dijo...

Es muy cierto lo que dices. En Ecuador, aunque la gran mayoría de empresas son constituidas como sociedades anónimas, en realidad son empresas familiares en donde si no eres miembro del clan, no puedes entrar a compartir el capital accionario.

Me ha tocado en varias ocasiones recomendar la asociación, pero por el miedo a tener que compartir las ganancias con un ajeno a la familia, o que este no esté de acuerdo con ciertas decisiones o que incluso se convierta en el accionista mayoritario, grandes ideas quedan en el olvido.

Yo veo una ventaja adicional a la asociación, sobre todo cuando hay varios accionistas minoritarios: la reducción de los costos de agencia. Pero creo que mi criterio está sujeto a mucho debate todavía.

Un abrazo
Fernando Romero M.

Nassir Sapag Chain dijo...

Lo que pasa Fernando, es que cada persona ve las cosas desde su particular punto de vista, con sus propios intereses, expectativas, aversión al riesgo, etcétera. Tengo muchos ejemplos de éxito compartido gracias a la asociatividad...y muchos de buenas ideas (que no puedo mencionar) que no se implementaron por temor a perder el control sobre ella.