lunes, 18 de febrero de 2008

Obituario

Pasaba en mis vacaciones por un pequeño pueblito rural y me detuve a comprar agua mineral en el aparentemente único negocio del lugar: el Club Social .Mientras esperaba que me atendieran, escucho la siguiente conversación entre el vendedor y otro cliente que quería colocar en el obituario del “periódico” local, que también se imprimía ahí, que se había muerto su suegra:
- "Quiero poner un anuncio por la muerte de mi suegrita. La Matilde".
- "Muy bien, don José. Son $ 1.000 por palabra".
- "Ok. Entonces ponga: Murió doña Matilde Zúñiga. La familia”.
- "Disculpe don José. El mínimo son $10.000, por lo que puede agregar cuatro palabras más".
- "¡Pero si todo el pueblo sabe quien es la Matilde.! ¿Para qué gastar más de $ 6.000?".
- "Ya le dije que no puede ser, así que si quiere píenselo un rato y después vuelve con las cuatro palabras..."
El hombre se va molesto y regresa a los 10 minutos y dice:
- "Ya sé que poner en el anuncio...".
- "Dígame, don José"
- "Murió doña Matilde Zúñiga. La familia".
- "¿Y las otras cuatro palabras?".
- "¡Yerno vende sus muebles!"
Aunque no es asumida por todos los evaluadores, tenemos la responsabilidad de buscar la optimización de la inversión en todas sus partes durante el desarrollo de la etapa de formulación del proyecto. En muchos casos se nos podrá solicitar la evaluación de un proyecto muy concreto, donde la flexibilidad para modificar variables parece nula. Sin embargo, es ineludible la responsabilidad de plantearle al inversionista la eventual existencia de otras opciones para que apruebe sean evaluadas, no con el afán de “vender” un trabajo mayor, sino para asegurarle la mejor opción de inversión. Por ejemplo, si el Plano Regulador permite en un determinado terreno construir hasta 21 pisos, lo usual es evaluar un proyecto inmobiliario de 21 pisos para “aprovechar” al máximo la superficie existente. Pero si se considera que el último piso tiene un costo de construcción mayor que los anteriores (obliga a fundaciones mayores, aumenta el costo de oportunidad de la inversión al aumentar el período de construcción y venta, suben las exigencias técnicas de la capacidad y potencia de los ascensores, etcétera), es posible con un simple examen determinar si 20, 19 o 18 pisos dan una relación rentabilidad-riesgo mejor. El software “EasyPlanEx” permite hacer estos análisis de una manera relativamente más simple y mucho más exacta.

3 comentarios:

Héctor Mario Rodríguez Pérez dijo...

Estimado:

Espero que sus vacaciones hayan sido reponedoras y gratificantes don Nassir.

Como dice el dicho "Más vale que sobre a que falte", la optimización y el uso de los recursos a un nivel de máximo aprovechamiento,es decir a un nivel óptimo, lo podriamos ejemplificar en el caso de la avestruz que casi todo este animal tiene un aprovechamiento desde sus huevos hasta sus parpados, por lo tanto la evaluación de un proyecto de cría de este animal no se limita tan solo a los ingresos que se puedan percibir por concepto de la venta de huevos sino también del aprovechamiento de sus SUBPRODUCTOS que optimiza la crianza y la posterior venta de este animal. O la optimización de los espacios geográficos que con cuya gestión, considerando el factor territorial podemos dar soluciones múltiples a muchos sucesos de racionalización eficiente de los escasos recursos. Lo cual todo evaluador debería pensar aunque no parezca evidente y aprovechar cada oportunidad viable de beneficio que talvez no se pueda apreciar o percibir a simple vista, pero si con una visión más sistémica y estratégica del tema o la evaluación que se quiera abordar.

Saludos,

Héctor Rodríguez Pérez.

Nassir Sapag Chain dijo...

Gracias Héctor...siempre las vacaciones se hacen cortas...pero muy buenas.
Excelente tu ejemplo del avestruz. ¿sabías que la Lechera Ñuble de Concepción hace unos años atrás botaba el suero que producía la fabricación de leche? ¿o que ENDESA pagaba para que se llevaran containers de papel que botaban sus oficinas de Santa Rosa? ¿o que una fábrica de alfajores en Bolivia hacía lo mismo el año 2007 con las claras de huevo que no usaba? Lo que parece muy obvio, para muchos no lo es. De ahí la importancia de lo que señalas...se requiere una visión más sistémica y estratégica del tema.

Héctor Mario Rodríguez Pérez dijo...

Uffff..."La falacia de lo Evidente", ¿Falta de información?, ¿Falta de visión innovadora?, ¿decisiones a priori sin un sustento? pero como todo las falencias, la FALTA de tener una "Visión sistemica y estrategica" de una problematica para UNOS, son oportunidades de negocios para OTROS.

Un Abrazo, Héctor.