lunes, 10 de marzo de 2008

Negros y blancos

¿Por qué le dirán "hombre de color" a un negro que nace negro, crece negro, al sol es negro, con frío es negro, enfermo es negro y muerto es negro, y a nosotros nos dicen el "hombre blanco" si cuando nacemos somos rosados, crecemos blancos, al sol nos ponemos rojos, con frío estamos morados, enfermos nos ponemos verdes y muertos de color gris pálido?

En un proyecto pasa lo mismo. Cuando se habla de construir un flujo de caja, por lógica deberíamos incluir todas las cuentas que constituyan algún movimientos de caja. Sin embargo, para medir la rentabilidad de una inversión, necesariamente se deberán agregar el valor de desecho, o valor remanente de la inversión y, sólo en algunos casos, la recuperación del capital de trabajo. Cuando se hace una inversión, generalmente se hace para que perdure en el tiempo la empresa que se creará con el proyecto. Por ello, el evaluador agrega en el flujo, al final del horizonte de evaluación, un valor que, sin constituir ingreso, forma parte de la riqueza que el inversionista tendría si hace el proyecto. Por ejemplo, si el proyecto consiste en comprar una vivienda para alquilar y se evalúa el proyecto a 10 años, en ese plazo se deberá considerar el ingreso generado por el alquiler más una estimación del valor de la vivienda con 10 años de uso. La teoría ofrece tres opciones para determinar este valor: a) el contable, o lo que valga para el fisco, b) el comercial, o en lo que lo valore el mercado corregido por los efectos tributarios y c) el económico, o la equivalencia a lo que la empresa, como unidad económica, sea capaz de generar a partir del momento en que se hace la valoración.

6 comentarios:

Fernando Romero dijo...

Pero por qué el "hombre de color", si es negro, tiene las palmas de las manos y de los pies amarillas? Sencillo, porque cuando Dios pintó al "hombre de color" lo apoyó sobre sus palmas y se olvidó de pintar ahí. Y en los proyectos también pasa lo mismo. A veces nos olvidamos de realizar ciertas inversiones adcionales que permitan que la inversión inicial siga generando el mismo potencial de flujos.

El Boston Consulting Group (BCG) define dos tipos de inversiones: 1) las estratégicas, destinadas a generar flujos futuros y 2) las no estratégicas, destinadas a que las primeras puedan seguir generando flujos futuros. En un proyecto, la inversión inicial y las inversiones adicionales que se destinen a incrementar (no a mantener) flujos futuros, son estratégicas. En cambio, valores como la depreciación (cuando la empresa efectivamente invierte tanto como deprecia) y los valores de desecho y/o reposición, no son estratégicos.

De ahí que, al momento de calcular el valor terminal de un proyecto (sobre todo por el método económico) se debe considerar si el proyecto seguirá generando los mismos flujos o si se desea que la empresa incremente con el tiempo tales flujos.

Y a diferencia de lso proyectos en que todos son diferentes a pesar de que puedan tener los mismos datos, los seres humanos somos todos iguales, a pesar que algunos recibieron más pintura que otros.

Un abrazo
Fernando Romero M.

Anónimo dijo...

y el valor sentimental, aquel que nos hace distorsionar las cosas, cuando una casa es una herencia, o nos ha costado tanto que estamos enamorados hasta de los clavos????

Nassir Sapag Chain dijo...

Muy de acuerdo contigo Fernando. Sólo un agregado: he visto proyectos que consideran un flujo perpetuo creciente (con la variable "g"). Sin embargo, omiten considerar que para crecer perpetuamente se requerirá, en algún momento, de nuevas inversiones tanto fijas como de capital de trabajo.

Nassir Sapag Chain dijo...

Estimado anónimo....yo soy uno de ellos...pero en un proyecto se debe objetivizar ese valor. Como el proyecto aún no se hace, no podemos anticipar ese "enamoramiento", y suponemos racionalidad en la valoración.

Fernando Romero dijo...

Claro, yo también he visto montón de esos, bajo la nomenclatura de FCF(1+g)/K-g. Pero eso no incluye las nuevas inversiones. Para incluir las inversiones de activos fijos, se debe partir del NOPLAT (que es EBIT(1-T)) y para incluir las inversiones del capital de trabajo (o NOF) y más inversiones estratégicas, se agrega el factor (1-h) donde h es una fracción del ROA (o mejor dicho ROIC) que se invierte para asegurar el crecimiento a una tasa g (es decir g/ROIC). Así la expresión correcta sería: NOPLAT(1+g)(1-h)/K-g. Véase Copeland et al. 2000

Héctor Mario Rodríguez Pérez dijo...

Estimados:

Gusto en saludarlo don Nassir y a ti Fernando.

Las estimaciones de un proyecto y su viabilidad, depende mucho del grado de "DETALLE" que le demos a las múltiples opciones, costeables dentro del mismo. Y también la consideración de los "cargos" (Que no son ingresos de dinero ni nada en un proyecto como por ejemplo la depreciación) así como el horizonte de evaluación del mismo.

Me ha tocado presenciar proyectos de millones de dólares, con horizontes a 3 años, donde se comete el error de no estimar un costo de mantención y operativo luego del año tres, pensando muchos que en ese año, el proyecto terminara y no se incurrirán más costos, cuando no es así.

Presentándose graves problemas debido a malas evaluaciones de las alternativas y situaciones proyectadas al término de un horizonte omitiendo lo no omitible.

Saludos estimados.

Héctor Rodríguez Pérez.