domingo, 15 de junio de 2008

Beneficios que no constituyen flujos

Cuando la patrona le preguntó a su criada cómo podía mantener al holgazán de su marido que vive a expensas de su sueldo, esta le responde: “Es que yo me gano la vida trabajando y él se la gana alegrándomela”.

Muchas veces no somos capaces de darnos cuenta que el valor de un proyecto no está dado sólo por el incremento de la riqueza expresada en términos monetarios, sino que por los efectos indirectos que pueden tener sobre el bienestar de las personas. La evaluación social de proyectos se diferencia principalmente de la privada en que intenta valorar las externalidades, tanto positivas como negativas, que ocasionará a la comunidad. Si el efecto es provocado por producir un bien o servicio, se le denomina externalidad en la producción u oferta y si es provocado por el uso o consumo de un bien o servicio, corresponde a una externalidad en el consumo o demanda. Externalidades positivas son el bienestar que produce una prestación médica sobre el entorno familiar del enfermo o la disminución de la contaminación y la congestión vehicular derivados de la construcción de un tren subterráneo. Externalidades negativas son la degradación de suelo marino ocasionado por el cultivo de las salmoneras o la evacuación de residuos sólidos a los ríos que impiden la utilización de las aguas en el riego de otras tierras. Aunque en la evaluación privada no se incluyen estas externalidades, el inversionista al decidir sí considera la satisfacción y el bienestar no monetario que podría reportarle. Obligación del evaluador es ayudar a identificar estos beneficios indirectos e incluirlos en una evaluación cualitativa complementaria.

8 comentarios:

Fernando Romero dijo...

Mi estimado Nassir

No me digas que nuevamente harás evaluaciones sociales??? Bueno, sin lugar a dudas, la evaluación social es prácticamente un mundo aparte con respecto a la evaluación financiera de proyectos. Lo más interesante es que un proyecto puede ser de corte no financiero y sin embargo tener una evaluación social.

Por ejemplo, haciendo un artículo para una revista (que si más no me equivoco te hice llegar una copia) sobre una nueva ley tributaria, me puse a evaluar los impactos sociales de las reformas presentadas. El 'proyecto' como tal, era la implementación de tales reformas. En algunos aspectos de esta ley, simplemente no se podía calcular una TIR o un VAN. Pero sí se podía mostrar el impacto, + o -, de tales medidas.

La evaluación social de proyectos es tan amplia que se podría hacer todo un libro de ella (como así lo han hecho profesores como Raúl Castro y Ernesto Fontaine, con grandes resultados obtenidos). Sin embargo, creo que un capítulo o artículo sobre el impacto que tiene el VAN de un proyecto sobre ciertos indicadores macro (PIB, empleo, inflación, etc.) no estaría de más. Voy a buscar algo, entre mis archivos tengo unos apuntes donde se resumen tales ideas. De seguro te puede servir.

Un abrazo
Fernando Romero M.

Nassir Sapag Chain dijo...

La verdad Fernando, que no. Sabes mi posicion sobre cómo se hacen y debo ser consecuente. Más bien traté de expresar que incluso en una evaluacion privada, los inversionistas pueden dar a alguna externalidad no monetaria un valor tal, que los haga no optar por el proyecto financieramente mas rentable.
Respecto del impacto en las variables macro, creo que es muy importante....no lo habia visto de esa manera.
Un abrazo

Fernando Romero dijo...

Comparto algunos de eso criterios para que los deás lectores lo aprecien:

Contribución al crecimiento económico:
VAN del proyecto / PIB

Contribución al empleo:
Empleo generado por el proyecto / PEA

Contribución a la balanza de pagos:
(ingr - egr de divisas) / (X - M)

Contribución a la inversión:
Inversió total del proyecto / I

Y así por el estilo...

Fernando Romero dijo...

Solo aclaro que el VAN del proyecto se obtiene (para este caso) mediante la evaluación económica (no financiera) del mismo; es decir, se descuentan los flujos libres a la tasa de descuento desapalancada (FCF descontado a Ku).

Oscar manuel CÁRDENAS MAULÉN dijo...

Estimado profesor Nassir S.
En el panorama evaluativo de un proyecto podemos mencionar que las externalidades positivas o negativas son extremadamente dificiles de medir, cuantificar y valorar. Es por ello que se transforma en un verdadero desafío implementar un proyecto social que justamente trabaja bajo estos términos.
Ud menciona que una evaluación privada no considera las externalidades hacia el medio y las personas, pero creo que estas, debieran considerar por algún medio estos efectos en su entorno, siendo un trabajo bajo ética orientar al inversionista más aún cuando se topa que la aplicación de la ley 19.300 no es impositiva en muchos términos. La idea no es aprovecharse de estos vacios, sino, evidenciarlos para su correcta interpretación y evaluación.
Cada día vemos que ambas evaluaciones se cruzan en más de un camino, y creo que es posible coecionar solo especificamente algura relación económica de ambas evaluaciones. Por lo tanto no veo que sean tan dispares unas de otras.
Atte
Oscar CARDENAS M.

Nassir Sapag Chain dijo...

Hola Oscar...mi idea fue justamente indicar la importancia de las externalidades. Aunque coincido contigo, lamentablemente no se observa igual actitud en la mayoría de los evaluadores ni inversionistas. Un abrazo

Anónimo dijo...

Al leer la columna se me viene a la mente el impuesto específico de los combustibles, y es por que a muchas personas se les olvidan estos costos que no son cuantificables, como la contaminación que produce el uso de combustibles.
A mi parecer entre menos se usen los vehículos es mejor, es una oportunidad para caminar y usar la locomoción colectiva.
Este impuesto no es solo para recaudar ingresos, si no para desincentivar el uso de vehículos y apalear la externalidades negativas que producen el uso de los mismos.
karina villarroel briell

Nassir Sapag Chain dijo...

Muy cierto lo que dices Karina. Desde la perspectiva sólo económica, todo indica que "ganamos más" si el costo de los combustibles es menor....pero muchos como tú, pensamos en estas externalidades negativas y la conveniencia de neutralizarla....una forma es la de los impuestos, pero hay muchas más.
Un abrazo