lunes, 10 de noviembre de 2008

La curiosidad mató al gato

Durante unas vacaciones, un grupo de amigas entran a un hotel que exhibía un cartel que decía "Exclusivamente para mujeres". El recepcionista, un hombre muy atractivo, les explica que cada piso del hotel es diferente y que ellas deben ir piso por piso hasta que encuentren lo que buscan.
- Es fácil decidir, porque en cada piso hay avisos que indican sus características".
En el primer piso, se lee "Aquí todos los hombres son pésimos haciendo el amor, pero son muy sensibles y amables". Las amigas se ríen a carcajadas y sin dudar suben al piso siguiente.
En el segundo piso dice "Aquí todos los hombres hacen el amor de modo maravilloso, pero generalmente tratan mal a las mujeres". Esto no les parece aceptable...
En el tercer piso, donde se lee "Aquí todos los hombres son amantes excelentes y son sensibles a las necesidades de las mujeres". Dudando un poco, deciden seguir.
En el cuarto piso, el aviso dice: "Aquí todos los hombres tienen cuerpos perfectos, son muy sensibles y atentos con las mujeres, son amantes perfectos, todos son solteros, con mucho dinero y dispuestos a casarse". Definitivamente que las mujeres están intrigadas, pero ellas deciden ver qué hay en el quinto piso.
En el último piso, el aviso dice: "Aquí no hay hombres. Este piso se construyó sólo para probar que es imposible detener la curiosidad de una mujer".

La curiosidad mató al gato...y atrajo clientes, dice un refrán. Lo mejor que le puede pasar a un nuevo proyecto es que la gente hable bien de él. Lo segundo mejor es que hable mal. Para que algo se venda, bueno o malo, debe ser conocido. ¿Por qué podría el cliente potencial querer comprar un producto que piensa que no es bueno? A veces por curiosidad, a veces por desconfiar de la validez de la opinión de quien la emite y a veces por un sentimiento de solidaridad. Lo mismo se observa en política, donde muchas veces se vota por una persona justamente porque surge la curiosidad de si será capaz de proponer cosas nuevas en la odiosa política actual, porque alguien que no me gusta ni respeto opinó mal de él o porque estima que debe dársele la oportunidad a pesar de sus aparentes limitaciones. En los negocios y en la política la notoriedad se logra haciendo cosas distintas y mientras más curiosas y enigmáticas sean, mejor.

2 comentarios:

Héctor Mario Rodríguez Pérez dijo...

Estimado:

como usted siempre ha dicho "El consumidor es más emosional que racional frente a una decisión"

Un abrazo!

Nassir Sapag Chain dijo...

Ambas cosas Héctor. Por eso en el estudio de mercado debemos clarificar al máximo su reacción