jueves, 18 de diciembre de 2008

Navidad

Lo que más me molesta de estas Fiestas Navideñas es que nunca sé qué regalarle a mi esposa. También saber que otros estarán con el mismo problema acerca de qué regalarme a mí. Generalmente lo que recibo no es ni lo que quería ni lo que esperaba. Pero como no soy tonto, se me ocurrió la gran solución. Este año le compraré a mi esposa un perro. Se que los odia pero no se atrevería a abandonarlo.....y a mi me encantan los perros. Como ella será la dueña, ella deberá hacerse responsable de lavarlo, vacunarlo y limpiar allí donde ensucie. Yo por mi parte, me ofreceré para entretenerlo, para que me acompañe a caminar y jugar.
- ¡Ídolo!- me dijo me hijo cuando le conté.

Cuando evaluamos un proyecto, no es común llegar en una etapa de prefactibilidad a definir acciones estratégicas de la futura gerencia del negocio, a pesar de que sabemos que impactará sobre la cuantía de los costos y éxitos (beneficios). Dada las características de la prefactibilidad, esto es generalmente aceptado por todos. Sin embargo, lo que muchos plantean es que tampoco en factibilidad corresponde hacerlo, ya que esto es parte del plan de implementación, donde el equipo que participa es diferente.
En esto último no estoy de acuerdo, como tampoco lo estoy con que todas las variables del proyecto deben llegar a factibilidad. Sin embargo, aquellas que sí lo hacen, sí deben considerar estas variables estratégicas de la implementación por los efectos económicos que podrían alterar la rentabilidad de la inversión.
Por ejemplo, sólo respecto a la estrategia de penetración de un nuevo proyecto en el mercado, podemos definir varias opciones
  1. Estrategia de persuasión: potenciar las ventajas del producto (el perro sería un buen guardián) implicará el diseño de un producto con atributos adicionales al del resto de la competencia (pasta dental con flúor)
  2. Estrategia de coacción: en este caso la estrategia probablemente no exigirá agregar nuevos atributos al producto, pero requerirá de mayores recursos para lograr más potenciamiento de la marca, de su prestigio y de los beneficios que poseerla conlleva (cuando le dije a mi esposa que si no me dejaba tener un perro era capaz de abandonarla, me respondió "¡anda preparando las maletas entonces!")
  3. Estrategia de distracción: son las típicas campañas donde se agrega un complemento promocional para desviar la atención ante productos "commodity", donde cuesta la fidelización a una marca. Por ejemplo, en el caso de las gasolineras, si se ofrece regalar una muñeca "Barby" a quienes reunan una cierta cantidad de cupones por compra de una determinada cantidad de gasolina. Piense en el costo que ello involucra en la compra de cientos de mieles de "barbies", en la inversión publicitaria, en el costo de distribuirlas en todas las gasolineras del país, en el costo del sistema de información que se requerirá para saber los inventarios en cada gasolinera para que no se corra el riesgo de que cuando una niña va a canjear los cupones no esté en stock el color de vestido que ella quería, etc. (Cuando le inventé a mi señora que si compraba un perro el negocio me regalaba el perfume importado que siempre ella me pide que le compre, me dijo "¡qué estúpidos, si sale más barato comprar un perfume que un perro"!)
Como se puede observar, hay decisiones importantes que resultan de un análisis estratégico del negocio, de cuyos resultados se derivarán costos, inversiones y beneficios que pueden hacer cambiar substancialmente el resultado de la evaluación del proyecto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nassir, te deseo el mejor de los exitos en tu emprendimiento de regalar el perro... espero que luego publiques el resultado del mismo; ya que de leerlo, tengo la idea que te lo van a endosar sin asco :)
(al menos, creo que eso me pasaria a mi).

Saludos
Eduardo

Nassir Sapag Chain dijo...

Gracias Eduardo...tomaré un seguro de accidentes en el hogar antes del 24 de diciembre
Un abrazo