martes, 17 de marzo de 2009

Vi....

A un miembro de la Sociedad Protectora de Animales comprar veneno para ratones.

A un vegetariano trabajando en una carnicería.

A un sacerdote pidiendo dinero para comprar un cáliz de oro.

A muchos políticos enriquecidos en poco tiempo.

A un profesor que le negaba una respuesta a un alumno a menos que le pagara una consultoría.

A un médico no atender a un paciente por no poder darle un cheque en garantía.


Nadie cuestiona el loable interés de las personas de querer ganar dinero para mejorar su calidad de vida y, quizás, la de quienes lo rodean. Pero en ocasiones, la visión miope de dar sentido de corto plazo a nuestro trabajo, nos hace a veces ser indolentes y otras inconsecuentes con respecto a la vocación profesional que libremente elegimos seguir.

El emprendedor es creativo por esencia. Tiene una disposición a asumir riesgos que muchos profesionales no están dispuestos a imitar. Sin embargo, ambas actitudes son válidas mientras se hagan con coherencia.

Muchos evaluadores ayudamos a los emprendedores a ganar más dinero. Pero si un inversionista prefiere ganar menos dinero para sentirse más realizado como persona, nuestro deber es ayudar a lograrlo. Si en pos de la maximización de la rentabilidad el inversionista tiene que actuar en contra de sus valores, el negocio, tarde o temprano, se verá afectado por la ausencia del sentido de pertenencia entre lo que se hace y lo que lo satisface hacer.

4 comentarios:

Miguel Angel Huilcal dijo...

es claro que los inversionistas en un sentido primordial quieren hacer de sus inversiones una gran rentabilidad, pero que gratificante debe ser trabajar con alguien que mas allá de su interés de ganancia desea lograr construir algo, poder realizar un proyecto sólido que lo satisfaga en todos los aspectos

esperando su libro
un abrazo
Miguel Huilcal

Nassir Sapag Chain dijo...

Hola Miguel Ángel. Yo creo que el ser humano actúa en un mínimo de dos escenarios. En el profesional, donde busca ser eficiente, trata de que cualquier inversión sea lo más rentable posible. En el personal, donde trata de sentirse lo mejor posible. A veces ambas coinciden y a veces no.
Un abrazo
Nassir

carolina dijo...

creo que es muy cierto, muchos profesionales se preocupan solo de su bienestar pasando a llevar la etica de cada profesion, el ser profesional es mucho mas que buenas utilidades sino tambien mejorar la calidad de vida de quienes nos rodean y de quienes acuden a nosotros en busca de ayuda.
aveces la tentacion es grande, pero mas grande debe ser el sentido comun, y ser capaz de caminar junto al otro y no sobre el...

es mi humilde opinion
un beso.
Carolina Cifuentes

Nassir Sapag Chain dijo...

Comparto plenamente tu opinión Carolina.
Lamentablemente estamos en un mundo donde se prioriza lo material por sobre otras muchas cosas que dan más satisfacciones que "mostrar" propiedades.
Cuando (como dices)aplicamos el sentido común en nuestro trabajo para priorizar objetivos racionalmente, lo más probable es que aumentemos nuestra satisfacción por nuestro propio trabajo realizado.
Un fuerte abrazo
Nassir