lunes, 6 de abril de 2009

Presentación de proyectos

Cuando a un alumno se le preguntó en un examen que indicara los afluentes del Duero por la margen derecha, respondió:
─ Son los mismos que por la izquierda.

Un proyecto presentado artísticamente, lleno de gráficos y colores, puede impresionar inicialmente al que no es experto en la materia, pero éste rápidamente se dará cuenta que es como la actuación de un jugador frente a un foul en el fútbol o como la promesa de un político en campaña.

Muchos evaluadores agregan innumerables páginas a su informe con obviedades que no aportan información relevante y que, por el contrario, hacen perder el tiempo al lector.

Igual como es el fondo del informe lo que realmente importa (la forma sólo debe facilitar la comprensión del documento), los antecedentes que se proporcionen deben ser los que aporten a definir el proyecto y su rentabilidad. Por ejemplo, colocar un apéndice con las fórmulas para calcular el VAN es innecesario, pero explicar correctamente cómo debe interpretarse, por ahora sigue siendo necesario.

2 comentarios:

Héctor Mario Rodríguez Pérez dijo...

Estimado:

Claramente hay evaluadores y jóvenes profesionales que en sus trabajos o a la hora de enfrentar un trabajo de investigación o evaluación de algún proyecto suelen irse "por las ramas", acarreando información poco relevante para finalmente caer en una consecuencia inconsecuente del tema que se trata.

Pero hay excepciones, como lo que usted nombro en su post, respecto al uso de los "anexos" y "apéndice" que dentro de un trabajo pueden ser de mucha utilidad, cuando por ejemplo se presenta a un inversionista tema muy especifico y de poco conocimiento común, llevando a entender del negocio o del tema desde los más GLOBAL hacia lo más PARTICULAR.

Un abrazo,

HMRP.

Nassir dijo...

Cierto Héctor.Incluso cuando el inversionista conoce mucho, prefiere las cifras agregadas,de manera que sólo cuando duda entra a los anexos a ver qué explica el valor ahí puesto.