jueves, 22 de mayo de 2014

Correcto si se explica el supuesto

- ¿Cómo te fue en la prueba de biología?- le pregunto a mi ahijado que debió rendir su examen oral para no reprobar por tercera vez el curso.
- Mal, tío. El profesor creyó que me estaba riendo de él cuando me preguntó "¿Cuántos pulmones tenemos?"
- Le respondiste que dos, ¿cierto?
- No, le dije cuatro.
- ¡¡¿Pero cómo se te ocurre semejante tontera?!! Si ayer lo estudiamos- le digo molesto.
- Es que como me preguntó "cuántos tenemos", yo pensé en los dos de él y en los dos míos.


Llama la atención ver que el evaluador escribe en primera persona plural, o incluso en primera singular, la mayoría de los informes del proyecto encargado. "Mi" demanda, "mi" costo, "nuestra" Inversión o "nuestra" rentabilidad, entre otros, no corresponde. El informe debe tener la seriedad de una redacción profesional donde se debe usar siempre la tercera persona singular para referirse a cualquier aspecto del proyecto (no de "nuestro" proyecto). El evaluador no invierte ni participa de la rentabilidad.
           Cuando se calcula la rentabilidad del proyecto, lo único seguro es que esa no será. Es imposible acertar en todas las estimaciones futuras. Por eso, cuando se entregue el resultado de las inversiones, demanda, costos, beneficios o cualquier otro, es necesario explicar la base de cálculo y el supuesto en que se fundamenta la respuesta.