domingo, 7 de febrero de 2016

Necesito que me necesiten



− Padrino− me dice correctamente mi ahijado por primera vez después de años llamándome tío...seguramente maduró porque cumplió los 40− ¿por qué escribe tanto?
− Porque me gusta, me pagan, me doy a conocer y me invitan de muchas partes a dar charlas, cursos y hacer asesorías.
 ¡Pero si siempre escribe de lo mismo! En tantos años, la mayoría de la gente ya tiene sus libros y ha escuchado sus charlas...que deben ser malas si se parecen a sus libros.
 ¿Y tú cuándo has leído un libro?
 En el colegio…pero solo resúmenes que les compraba a mis compañeros. Pero abrí el suyo y salía esta X gigante− me dice mostrándome una hoja de mi libro− impresa. O sea, la editorial se dio cuenta de lo malo que es.
 Estúpido. Eso es un gráfico que representa el equilibrio de mercado entre oferta y demanda.
 ¿Cómo la demanda que le hizo mi mami a mi papi por pensión alimenticia?
Tratando de salir de a donde condujo el tema, vuelvo atrás y le digo−  El temas es el mismo pero, como todas las cosas, cada día se descubre algo nuevo para mejorarlo. Con una excepción... ¡TÚ!   
 ¿Yo soy la excepción? Sabía que me iba a destacar en algo− dice mientras pienso cómo pude imaginar que había madurado. − Así que usted gana dinero vendiendo lo que escribe.
 No. Yo gano escribiendo lo que se vende.

Muchos inversionistas se enamoran de su idea de proyecto y cuesta mucho que acepten modificarla cuando creemos que un cambio puede hacer que el consumidor vea en el producto o servicio una real solución a un problema o satisfacción a un deseo.
Obviamente, la decisión final es de él, pero la obligación de todo evaluador es explicarle que necesita que los clientes lo necesiten.

2 comentarios:

David Vera dijo...

profesor.. seguro que tiene un solo ahijado?... jajaja, sume otro acá en chie. saludos, encuentro que su aporte literario al mundo de la economía es como faro para los marineros que han naufragado en un océano lleno de tiburones.

Nassir Sapag Chain dijo...

Gracias David...tengo muchos ahijados...así no se sabe a cuál me refiero jaja. Un abrazo