domingo, 12 de junio de 2016

Optimista

El día de la inauguración de un pequeño emprendimiento que inicié con mi esposa, se acerca un viejo amigo a felicitarme mientras yo miraba mis máquinas nuevas recién instaladas.
-Compadre. Espero que le vaya muy bien con su empresa- me dice mientras me pone un brazo en el hombro con sincero afecto. 
- Gracias amigo...pero no me pida que contrate a mi ahijado.
- ¡¡Qué lindas máquinas!! Deben haber costado muy caro- me dice cambiando el tema.
- Sí. Por eso estimo que me van a durar muy poco.
- ¡¿Pero cómo tan pesimista?! Ojalá le duren mucho. Sea optimista. Si no, seguro que le va ir mal.
- Porque soy optimista espero que me duren poco. Si me va bien, la uso tres turnos diarios y la deberé cambiar antes. Si me va mal, la uso poco y me durará mucho más tiempo.
- Una duda compadrito- me dice susurrándome al oído- ¿es por eso que su señora le ha durado tanto?

Al formular un proyecto, el objetivo es buscar la configuración que haga lo más rentable posible la inversión. No se puede aislar los distintos temas: localización, tamaño, tecnología, mercado, etc. de ese objetivo. A veces, una elección de una tecnología más cara puede hacer la diferencia entre mejores o peores resultados. No es importante reducir costos, sino maximizar los beneficios netos.