domingo, 21 de septiembre de 2008

Un disparo en la oscuridad

"Nathan Rothschild debe gran parte de su fortuna al hecho de que en 1815 por su servicio de correo rápido se informó que Wellington había derrotado a Napoleón en Waterloo. Al disponer de esta información antes que el resto compró, a precios que estaban bajísimos, acciones en la bolsa de Londres que se encontraban en ese nivel porque los accionistas ingleses creían inminente la invasión francesa"

Al olfato del inversionista no lo sustituye nadie. Pero las técnicas de evaluación de proyectos son menos inexactas que el olfato.
Evaluar un proyecto es como estar dentro de una caja negra. Sin información, podrá o no encontrarse la salida pero, sin duda, que teniendo antecedentes del mercado, de los errores y aciertos cometidos por otras empresas en la misma industria, de las opciones tecnológicas, de la mejor forma de organizarse, de la existencia de servicios externos para contratar outsourcing, entre otras, la posibilidad de encontrar una "salida" más eficiente, más rápida o más rentable es mucho más posible.
Afortunadamente, cada día son más los que aprecian el valor de la información. Cuando uno elabora un estudio de viabilidad económica está dentro de esa caja negra. Cada vez que se consigue o elabora información se siente como un disparo. Si es positiva, deja un "orificio" por el que entra un poco de luz para tratar de ver la salida. Si es negativa, es como si nos hubiera llegado directamente al corazón. Por eso el valor de la información es apreciada por el inversionista. Muchas veces lo ayudaremos a evitar una mala inversión que el simple olfato no permite apreciar. En otros, sólo confirmará que el resultado de su olfato fue acertado.

4 comentarios:

Luis Alberto dijo...

Ninguna técnica puede predecir lo que ocurrirá a futuro. Tampoco el ser humano. De aquí la importancia de considerar al proyecto sólo como una herramienta para reducir la incertidumbre. Como usted nos dijo en una clase, la información nos ayuda a reducir esa incertidumbre. Pero aunque acertemos a todas las variables, sólo lo sabremos cuando el proyecto esté en ejecución. Saludos

Oscar manuel CÁRDENAS MAULÉN dijo...

Estimado...
Supongamos que estamos trabajando en una indea planteada por un inversionista que se mueve en un entorno bien manejado por el,....Pero necesita una mano para plantear objetivamente un proyecto con todas la herramientas analíticas posibles.
Ahora se conjuga en buena hora el grupo de trabajo que realizará el proyecto y por el otro lado el olfato de este inversionista....El equipo de proyecto intentará sin estigmatizaciones realizar un trabajo que represente de la mejor forma el ambiente y evaluación objetiva del proyecto....apoyado por las ideas y mejoras en el aprovechamiento de las oprtunidades y un enfoque analista y sensitivo por parte de esta persona inversionista.....Se demuestra con ello que al conjugar un trabajo evaluativo tecnico económico y la sensibilidad de un análisis no cuantitativo desencadenará un excelente trabajo. y con altas posibilidaddes de éxito....

Nassir Sapag Chain dijo...

Cierto Luis Alberto. Por eso debemos hacer todos los esfuerzos posibles para que el inversionista decida lo más documentadamente posible sobre hacer o no el proyecto.

Nassir Sapag Chain dijo...

Eso es Oscar. Yo creo que el "olfato" más bien es una disposición, una actitud una osadía frente a los negocios. Sinduda la información le hará disminuir invertir en proyectos no rentables o invertir correctamente en la mejor de las opciones, dada la información existente en ese momento y sabiendo que nunca dispondrá de toda.