lunes, 27 de octubre de 2008

Mi gallo Nassir

Siempre soñé con tener una casa de campo. Cuando lo logré, quise tener gallinas para poder comer huevos como los de antes, sin sabor a nada o a harina de pescado. Cuando las pude tener, quise ver a mis gallinas con sus pollitos caminando por el jardín, así que me compré un gallo....pero no pasó nada. Aunque muchas gallinas se echaron sobre los huevos, no nació ni un sólo pollo.
- "¿Estarán falladas las gallinas o será el gallo?"-pensé.
Así que preparé una jaula especial y dejé encerrado al gallo una semana. Al ir el fin de semana siguiente, y después de que estuvo en total abstinencia sexual, lo suelto para ver el "espectáculo".... y nada. No tocó a ninguna gallina ese viernes ni el sábado. El domingo comí cazuela de gallo.
Estaba tan apenado que mi señora me da la sorpresa y me regala otro gallo (no se porqué después de unos meses lo bautizó como Nassir). Apenas lo suelto el fin de semana siguiente, sale corriendo detrás de la primera gallina y ahí mismo empezó el "espectáculo".....que siguió el sábado y el domingo todo el día. Hoy tenga más de 200 pollos de un sólo padre. ¿Cuánto tiempo lo dejaré vivir?......hasta que se muera de viejo (si con lo hecho hasta ahora ya merece un monumento).

Cuando una empresa compra un activo, la inversión se anota después de impuestos, porque no hubo cambio en la riqueza. Para el Fisco, sólo se cambió "caja" por "activo fijo" o creció en igual monto el pasivo (deuda) con el activo (activo fijo). Cuando el activo empieza a usarse se gasta y ese desgaste es el que se puede restar en el Estado de Pérdidas y Ganancias para rebajar las utilidades y los impuestos. Dicho de otra manera, igual como se restan las remuneraciones, los insumos, los arriendos y todo lo que se "gastó" en la producción de los artículos vendidos, el Fisco permite restar lo que se "desgastó" el activo para producir esos artículos vendidos.
Si el primer gallo me salió "poco hombre" y el segundo tiene 6 años y sigue tan activo como cuando lo recibí, obviamente tienen una vida útil real distinta. Lo mismo pasa con las máquinas. Aquella que se usa tres turnos diarios va a durar menos que la que sólo se usa un turno. Pero como el Fisco no puede mirar cada una de las máquinas de un país para determinar cuánto se desgastó por año, define un estándar que en la mayoría de los países se le denomina depreciación y en unos pocos amortización y que representa el desgaste basado no en su vida útil real, sino en la contable. En Chile, por ejemplo, todos los gallos se deprecian en 3 años, independientemente de su "orientación sexual". La depreciación es, entónces, la que se anota cada año antes de impuesto, aún cuando no sea un flujo de caja. Por ello, luego de incluir su efecto tributario se debe anular para que el resultado exprese realmente los movimientos de caja ocasionados por las inversiones iniciales.

domingo, 19 de octubre de 2008

Economías y deseconomías de escala

Cuando mi abuela tenía 60 años el médico le dijo que tenía que caminar 5 kilómetros diarios para mantenerse en forma. Hace casi 23 años que la estamos buscando y aún no la podemos alcanzar.

Muchos evaluadores creen que porque un profesor o un autor de libros especializados sobre una materia dice algo, hay que hacerlo así. Pero si alguien compara lo que exponía hace 24 años cuando escribí mi primer libro de proyectos y el último que publiqué con la editorial Pearson, verá que incluso hay contradicciones enormes. Lo que en una época parecía cierto, la experiencia de cientos de proyectos evaluados nos permite cambiar de opinión, al darnos cuenta que ciertas verdades, válidas para algunos proyectos, no eran tales para todos. Por ejemplo, en relación con las economías de escala, es frecuente que todavía muchas personas sigan usando la fórmula tradicional de elevar a un factor de escala el porcentaje de aumento en la actividad y aplicar este resultado al crecimiento de los costos. Sin embargo, las economías o deseconomías de escala se producen en tramos diferentes de actividad, por lo que todo cálculo basado en una expresión lineal es equivocada. Si analizamos el caso de una fábrica de queso, vemos que mientras más crece, más aumenta el costo unitario de la principal materia prima, la leche, porque cada vez hay que recurrir a fuentes de abastecimiento más lejanas. Por el contrario, los envases se abaratan por eventuales descuentos por volumen. Lo mismo sucede con los costos fijos. Cambian dependiendo de los volúmenes de producción. Cada economía o deseconomía de escala se produce en niveles de actividad diferentes, haciendo que la ecuación explicada tenga menos validez. Identificar estos cambios en las economías y deseconomías de escala tiene principal importancia cuando se sensibiliza el proyecto, ya que al seleccionar un escenario distinto al más probable, algunos costos podrán aumentar y otros disminuir. Lo correcto es construir el flujo de caja usando en todos los casos la función condicional SI, para que cada valor de costo corresponda a lo que realmente se deberá enfrentar en el nuevo escenario. Al aplicar un modelo de simulación como el Crystal Ball o el Simularsoft, se prueban comúnmente entre mil y 5 mil escenarios distintos, por lo que deberemos velar por que los costos asociados con cada uno sean los correctos.


domingo, 12 de octubre de 2008

La tina de mi cuñado

Cuando mi cuñado que vive en el campo me vino a ver (sin que lo haya invitado) después de muchos años, va al baño y me grita desesperado
- "¡Cuñadito!!! ¿qué es esto que parece una piscina?"
- "¿cómo puedes ser tan ignorante, Lucho?. Eso es una tina..."
- "¡Qué linda! ¿de dónde la importó?"
- "Pero si la venden en cualquier parte".
- "Chuuuu...mañana mismo me compro una".
Al día siguiente, cuando mi esposa llama a su hermanito para saber cómo le fue con la compra, éste le cuenta que la compró y que se la van a enviar a su casa.
Dos meses después, nos llama para contarnos que todavía no le llega la tina. Entonces le digo:
- "Cuñado...mándeles un mail o llámelos por teléfono".
- "Pero si aquí no hay internet y no tengo ningún número al que llamar".
- "Bueno...mándales un telegrama".
Así que va al telégrafo y le dicta (no sabe escribir) al despachador un enorme texto.
Cuando le dicen que se cobra por palabra y que el telegrama le costaría 65 dólares, se indigna, rompe el texto y le dicta un nuevo telegrama:
"¿i?".
- "¿Pero cómo va a mandar una sola letra? ¿Acaso es usted bruto? ¿cómo le van a entender?".
- "¿Ah sí?... ¿Y qué letra es?".
- "Una i".
- "Ya...¿y qué tipo de i?".
- "Una i latina".
- Ya poh...estúpido...si eso quiero preguntarles. ¿Y LA TINA?

Mucha gente destina tiempo a escribir en difícil lo que puede expresarse de manera simple y fácil. Muchos profesores creen que son mejores mientras más compleja es la forma de explicar algo a sus alumnos, confundiendo enseñanza con demostrar sus conocimientos. Quizás por eso es frecuente encontrar que algunos evaluadores "pierden tiempo" y hacen perderlo al lector de su estudio, colocando una gran cantidad de fórmulas, algunas tan triviales como la del cálculo del VAN o la TIR. Sin embargo, no son capaces de interpretar sobre qué bases se sustentan o cómo deben interpretarse sus resultados.
Por ejemplo, si el VAN es cero para una inversión de $1.000, el flujo de caja es $250 para el primer año y la tasa exigida de retorno es 10%, entonces el VAN supone que $100 son rentabilidad y los $150 restantes son recuperación de la inversión. Si el flujo del segundo año fuese también de $250, el VAN considera ahora que el 10% de la inversión no recuperada aún ($85) corresponde a rentabilidad y el saldo, $165, es lo que se recupera de la inversión el segundo año.
Lo mismo se observa con la TIR, donde pocos explican porqué supone que los flujos se reinvierten a la tasa de descuento del proyecto y que la parte de la inversión no recuperada anualmente se reinvierte a la tasa TIR.

martes, 7 de octubre de 2008

Autobiografía no autorizada

Nace en Muerto (perdón…Puerto) de San Antonio, ciudad declarada en una época como la de mayor pobreza, desocupación, prostitución y drogadicción de Chile, en el año 1950. Cursa sus estudios en el Instituto del Puerto, donde lo echan por dejar de jugar al fútbol. Termina la secundaria en el Liceo Fiscal de San Antonio, donde estudiaba su polola, razón por la que había dejado el futbol.

Casado, (con su polola desde que tenían 14 años) tiene dos hijos, dos nietos y un perro (Mart, viudo de su perra Nez, con la que hacían la pareja Mart y Nez, en honor al apellido de un amigo de colegio).

En 1968 rinde la primera versión de la Prueba de Aptitud Académica para postular en 1969 sólo a dos carreras: por vocación a Pedagogía en Matemáticas y, por el bolsillo, a Ingeniería Comercial de la Universidad Católica. Ingresa a esta última donde lo expulsa Ernesto Fontaine a los seis meses por mal rendimiento. Trabaja seis meses limpiando repuestos en un taller mecánico y rinde nuevamente la Prueba de Aptitud Académica. Postula a las mismas dos carreras pero ahora Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile, donde ingresa en 1970. Al término del semestre debe irse por reprobar tres de cuatro asignaturas, siendo el máximo posible sólo de dos. Por haber perdido dos oportunidades de ser profesional, debía regresar a San Antonio para trabajar como chofer de taxi. Cuando va a despedirse de su grupo de estudio se encuentra con su ayudante David Blanco (un boliviano que llegó ser Ministro, Presidente del Banco Central y dueño de un banco privado en su país) quien lo cita para que le explique si influyó la muerte de su padre en la caída de su rendimiento. Como pueblerino, ingenuo y todavía sin el dominio de mañas, responde que no y que fue sólo porque no se la pudo con la cátedra. Después de una larga conversación sobre las materias del curso, el ayudante, sin que nadie se lo pida, lo aprueba con un 4.03, lo que le permite seguir en la Universidad.

Aunque saca la carrera en sólo cinco años, con tesis incluida, nuevamente debe en sexto semestre enfrentar otra eliminación por ser incapaz de aprobar el ramo de Computación (su nota más alta en el semestre fue un 2,1). Lo salva un ayudante histérico que le ofrece que si jura que nunca más en su vida se va a acercar a un computador ni tomar un curso donde el pueda ser nuevamente su ayudante (no podría soportarlo como alumno dos veces) lo aprueba con un 4.0. Obviamente juró.

Cursaba octavo semestre cuando ve que puede compatibilizar su vocación con el bolsillo, al ganar el primer concurso como ayudante del profesor Oscar Johansen. Al año siguiente y estando sólo en noveno semestre es contratado por la Universidad de Chile como académico jornada completa.

En 1976 compite con su ex profesor de proyectos y su ex profesor de finanzas para una beca del Diplomado de Proyectos del BID. Por obtener el peor lugar entre los tres competidores y habiendo sólo una beca, es seleccionado…. por Ernesto Fontaine (el mismo que lo echó de la Católica). En ese momento recibió la primera lección de proyectos: El beneficio marginal máximo por ocupar una silla desocupada se logra asignándosela al que menos sabe.

En su historial tiene varios récord: cumplir 33 años de matrimonio con la que fue su novia por 11 años, llevar 34 años trabajando en universidades, dictar cada año alrededor de 60 cursos regulares, charlas y conferencias y de participar en congresos en 13 países y 21 ciudades en el extranjero en promedio. Es el autor chileno con más libros técnicos publicados en el extranjero y en las más grandes editoriales como McGraw-Hill y Prentice-Hall.

Actualmente se desempeña en la Universidad San Sebastián.

Entre muchos otros cargos, ha sido director de Departamento, Vicedecano, Decano y Prorrector de la Universidad de Chile, presidente del directorio de REUNA S.A., miembro del directorio de Editorial Universitaria S.A., de la Empresa Portuaria de San Antonio, de Refax-Chile, del Estadio Palestino y de la Fundación Hospital Clínico de la Universidad de Chile. Como consultor internacional ha trabajado para el BID, OEA, IICA, Interamerican Foundation y PNUD. Es uno de los académicos hispanoamericanos más citado en la bibliografía especializada.

En los 34 años de carrera, dedicados en su mayoría a la evaluación de proyectos, jamás le ha acertado al resultado de una evaluación.