viernes, 23 de enero de 2009

Me voy de vacaciones

Sé que he estado flojo, pero ha sido muy atareado el fin de año académico. Además, mañana me voy al campo. Espero volver con las pilas recargados y muchos posteos listos.
Les dejo lo que será la introducción a mi próximo libro. Todavía no le tengo nombre.


Un día, aburrido, me puse a escribir este libro para matar el tiempo. Hoy me siento fracasado. Terminé el libro y el tiempo todavía sigue vivo. Pero me entretuve. Le encontré sentido y aprecié un beneficio para esa gran cantidad de mails anónimos con chistes que, mientras escribía, lamentaba haber borrado.
Me gusta escribir y escribo (según mi esposa, es lo mejor que sé hacer con mis manos en los últimos años). Me gusta enseñar y enseño. Me gusta entretenerme y me entretengo. Si las tres cosas se pueden hacer juntas, y además me pagan por ello, mejor. Esto busco con las páginas siguientes.
Hay muchos académicos que pierden tiempo pensando que tienen deseos de escribir lo que podrían escribir si no pierden tiempo deseando escribir. Probablemente serán los mismos que tratarán de desprestigiar este texto como un trabajo académico. En todo caso, no me molesta. No soy rencoroso. Nunca voy a matar a nadie pero leeré con una sonrisa más de un nombre en el Obituario. Creo que es un don (para algunos es sabiduría) saber explicar en forma sencilla lo que para muchos resulta difícil. Escribí este libro pensando que quizás es más rentable saber menos pero entender más.
Durante dos años probé en mi blog
varios borradores de este texto, para ver si el universitario y el profesional mejoraban su aprendizaje con un método más lúdico. Grande es aún mi sorpresa al ver que he tenido más de 60 mil visitas…..y el blog sólo analiza el tema de formulación, preparación y evaluación de proyectos. Hoy no me cabe ninguna duda de que es la forma correcta de enseñar. Además, ya no necesito demostrar con fórmulas sofisticadas aprendidas de memoria que soy inteligente. Primero, porque quizás no lo soy. Segundo, porque probablemente a nadie le importe. Tercero, porque el valor de hacer algo sólo se mide por el beneficio de quien lo recibe.
He tratado (y abusado) del 8ª sentido, el sentido del humor, porque no tengo un sexto sentido (como mi esposa) y el séptimo, el sentido común (aunque no lo encuentro casi en ninguna parte) ya estaba ocupado.
Todos los personajes son ficticios y provienen de mi imaginación. Cualquier similitud con personas reales es mera coincidencia. Especialmente las que se refieren a la esposa del narrador que, por coincidencia, tiene los mismos años que mi esposa de noviazgo y matrimonio…ah, y también por coincidencia se llaman igual.
Como en todos mis libros, debo reconocer la motivación de mi familia por seguir día a día haciendo lo que me gusta. A mi esposa Cristina, con quien nos casamos a la antigua: hasta que la suerte (¿o hasta que otra?...no recuerdo) nos separe y a mis hijos Andrea y Álvaro. Los quiero y estoy orgulloso y agradecido de los tres.

miércoles, 14 de enero de 2009

¿Expectativas matrimoniales cumplidas?

En una de esas típicas conversaciones de una mañana de sábado (01.30 A.M. aproximadamente) que empezaron una noche de viernes con un asado, discutía con mis amigos acerca de la importancia de un largo noviazgo antes de casarse. Todos (cinco matrimonios) habíamos experimentado entre 7 y 11 años de noviazgo antes de casarnos, salvo uno, y todos teníamos matrimonios de más de 30 años de duración. Para ellos, independiente de la cantidad de años que compartamos con nuestra pareja antes de casarnos, es imposible conocerse totalmente antes de vivir en matrimonio. Yo, con mis 11 años de noviazgo y 33 de casado, decía que con mi esposa nos pudimos conocer perfectamente. Uno de mis amigos me dice, yo te voy a probar que es falso. Se levanta, va donde el grupo de señoras y les dice:
- ¡Chiquillas (todas de cincuenta y hartos años o más) ¿ustedes se hubieran casado con nosotros si durante el noviazgo nos hubieran conocido tal como hemos sido como esposos?
- ¡Por supuesto que no!- respondieron todas a coro.

En los negocios, el consumidor casi nunca tiene el peso moral de mantener una relación si el producto que adquirió no lo satisfizo las expectativas que se formó del mensaje de la oferta recibida a través de la publicidad, de un envase, de una recomendación o de otra forma. La reacción más natural de un cliente decepcionado es buscar un producto sustituto, aunque a veces deba pagar más caro por obtenerlo. Pero también ocurre que, como no encuentra otro en el mercado que le satisfaga totalmente, continúa comprando el nuestro por ser la "menos mala" de las opciones. La evaluación de proyectos en empresas en marcha responde también a los requerimientos de varios inversionistas que buscan permanentemente de mejorar la oferta de valor a los actuales clientes para evitar que emigren hacia la competencia.
El costo de mantener un cliente satisfecho es en la casi totalidad de los casos muy inferior al costo de sumar uno nuevo.
Igual que en el matrimonio, (si mi esposa me abandona no necesariamente fue ella la que me dejó, sino yo que quizás la culpa fue mía que la dejé ir), si se nos va un cliente, la mayoría de las veces fue por no haber advertido que su grado de satisfacción estaba disminuyendo.
De aquí la importancia de incorporar la satisfacción del cliente como uno de los objetivos de una evaluación de proyectos en empresas en marcha y no sólo a aquellos que, a través de un outsourcing o reemplazo, muestren la rentabilidad directa de una inversión.

domingo, 11 de enero de 2009

Dedicación

¿Han pensado el trabajo que hace esa gota de agua que cae en lo más alto de la montaña para llegar hasta el mar ... y hundirse?

No hay límites al trabajo de evaluar un proyecto. Cuando el cliente lo solicite, sabemos que podemos avanzar, como la gota de agua, precisando, comprobando, validando o complementando la información hasta que él se sienta en condiciones de tomar una decisión que, obviamente, puede ser no invertir. Lo importante es la satisfacción de un trabajo bien hecho.

jueves, 8 de enero de 2009

Asì mataron a mi suegra

Lamento el vuelco tan fuerte en el estilo de mis posteos. Pero creo que esto a nadie va a dejar indiferente. Esta es una muestra de la efectividad de la inversión pública. De los miles de millones destinados a salud ¿cuánto se queda en el camino y cuánto llega a los pacientes?
Pincha aquí para verlo
y denlo a conocer para que a otros no les pase lo mismo.

domingo, 4 de enero de 2009

Entrevista

A los que le interese, di esta entrevista sobre la crisis y las oportunidades. Pueden bajarla haciendo click aquí