lunes, 27 de julio de 2009

Zoológico

Todavía recuerdo la única vez que mi padre me llevó al zoológico. Uno de los animales ganó y dio un dividendo de $1.000.

El mensaje del marketing, como una herramienta comunicacional del proyecto, debe no sólo ser consecuente y veraz con el producto que realmente se está entregando al cliente, sino que también específica respecto del atributo que se quiera promover. Hay personas que tienen la necesidad de vestirse y otras que desean hacerlo con ropa de marca, diseño exclusivo u otra cualidad diferente a la de sólo abrigarse. Algunas tienen la necesidad de movilizarse y otras el deseo de hacerlo en un vehículo deportivo, caro o lujoso.
Cualquiera sea el caso, cubrir una necesidad o un deseo, si la publicidad pretende generar expectativas superiores a las que realmente obtendrá el cliente, puede constituirse en un elemento peligroso por la probable decepción del consumidor.

martes, 14 de julio de 2009

Si va a cazar, vaya al baño antes de salir

Hace unos años, fui con un amigo a cazar tórtolas de madrugada. Alrededor de las 9.00 horas lo veo muy aflijido, por lo que le pregunto:
- ¿Qué te pasa Lucho? Pareces muy enfermo.
- No- me responde- es que ya no aguanto las ganas de ir al baño y no hay siquiera un arbusto donde pueda esconderme.
-No te preocupes- le digo. Yo me doy vuelta y tu te desahogas tranquilo.
Al poco rato oigo que me dice que terminó. Me doy vuelta y veo que se está subiendo los pantalones... con tan mala suerte que se le cae dinero del bolsillo y cae justo en lo que había hecho.
- Chuuuuta- le digo. Mira toda la plata que perdiste.
Lo veo meditar un rato y que, sacando el resto del dinero que le quedaba en sus pantalones, lo deja caer junto a lo que ya había ensuciado.
- ¿Estás loco?- le grito- ¿cómo se te ocurre hacer esa cochinada?
- Al contrario es que ahora si vale la pena -me responde agachándose y tomando todo el dinero.
Mucha gente no es capaz de reconocer una pérdida y, como en el casino o en las apuestas de carreras de caballos, sigue metiendo recursos en un negocio por su incapacidad de reconocer el carácter de hundido o irrelevante del gasto histórico.
Un costo hundido es aquel que no cambia cualquiera sea la decisión que se tome "de aquí en adelante".
Por eso se dice que el costo del estudio de viabilidad es irrelevante para la decisión, ya que si se hace o no el proyecto igual es un costo ya incurrido.
Sin embargo, si el estudio puede conducir a la creación de una nueva empresa, este gasto (irrelevante) puede activarse como un gasto de puesta en marcha y, por lo tanto, amortizarse (depreciarse) contablemente, reduciendo la utilidad y, en consecuencia,los impuestos.
El costo del estudio no se incluye en el flujo pero su efecto tributario sí, por cuanto se aprovecharía sólo en la opción de crear la empresa.

miércoles, 8 de julio de 2009

Evaluar y emprender

"No creo que la intención de Dios haya sido que sólo los pecadores disfruten de las cosas buena de la vida" Dijo Aga Khan II, patriarca de la secta musulmana ismaelita a una consulta de si no era contradictorio ser pastor de almas con su placer mundano por la buena mesa.
El evaluador de proyectos, si bien actúa en este rol como un profesional, obviamente puede emprender su propio negocio. Es más, es deseable que lo haga, puesto que así le será más fácil tener empatía con el empresario que lo contrata.
Lo que no puede hacer, es aprovechar la información que conoce al estudiar un proyecto para terceros en beneficio propio. Por ello, debe necesariamente advertir al inversionista antes de ser contratado los sectores donde él hace sus propias inversiones.

viernes, 3 de julio de 2009

Valentía

- Lástima que no den calificaciones por valentía- me dijo mi padre revisando mis calificaciones cuando yo era niño.
- ¿Por qué- le pregunto intrigado.
- A ti te habrían dado sobresaliente por atreverte a traer esto a casa- me respondió.

En los proyectos, como en todas las cosas de la vida, más importante que encontrar una buena opción es encontrar la mejor opción.
Es en la formulación del proyecto donde debemos hacer el máximo esfuerzo para definir la combinación óptima de factores. Muchas veces nos contentamos con encontrar una solución técnica inteligente, viable y que hace rentable a la inversión. Sin embargo, para invertir eficazmente, el evaluador debe continuar identificando opciones hasta descartar toda posibilidad de encontrar una solución mejor, siempre y cuando la demora no implique bajar las barreras a la entrada de otros competidores.