jueves, 13 de octubre de 2011

Salvado

En una ocasión en que conversaba animadamente con un amigo aparece, sin invitación, mi cuñado que recién había ingresado a la universidad a estudiar medicina. Obligado a presentarlos y cuando ambos se dan la mano para saludarse, mi cuñado, con cara de preocupación y voz solemne le dice examinándole la mano:
- ¿Y este color en sus manos?¿lo tiene hace mucho?
- Sí, hace varios años- dice mi amigo con cierta vergüenza.
- Lo siento- le dice mi cuñado tomándolo del hombro. Me temo que tiene un problema sanguíneo grave. Recomiendo amputar sus manos antes de que el mal se extienda al resto del cuerpo.
- ¡Imbécil!- le digo muy molesto una vez más. ¡Esas manchas es por trabajar en mecánica de motores y que son difíciles de eliminar!
-¡Menos mal! Mire de la que se salvó. Si no fuera mecánico, le habríamos tenido que cortar sus manos.
.
El estudio en nivel de perfil no es suficiente para aprobar o rechazar un proyecto, como sí lo son el de prefactibilidad y el de factibilidad, por la limitada información que genera.
Su aplicación se recomienda en dos situaciones:
a. Cuando se está estudiando la idea de manera muy preliminar para determinar si se justifica gastar recursos en una evaluación. Por ejemplo, trata de responder a la duda de por qué no lo ha hecho antes otro inversionista)
b. Cuando existen muchas opciones para definir cada variable al formular un proyecto (varias tecnologías, tamaños, localizaciones, calidades, etc), la cantidad de combinaciones que tendrían que evaluarse sería enorme. Con el perfil se reduce la cantidad de opciones y, por ende, de combinatorias.