lunes, 30 de julio de 2012

Donde la podólogo

- ¿Se puede saber a dónde vas?- me pregunta mi esposa con esa mirada que hace presagiar una tormenta.
- Al podólogo, mijita- le respondo bajando la vista.
- ¿No querrás decir podóloga?
- Pero si eso dije, a la podólogo. Ya sabes que odio el afán populista de los políticos que para atraer votos femeninos nos han metido el tema del "género". Fíjate que estoy a punto de proponer que ahora que las mujeres juegan fúlbol, deberemos referírnos a los jugadores hombres "futbolistos" y a ellas "futbolistas". Todo esto se inició cuando la Bachelet asume la...
- ¡¡DEJA DE DESVIAR LA ATENCIÓN. ESE TRUCO YA NO FUNCIONA CONMIGO!! -me grita fuera de sí. -Ya sé porqué vas tan seguido a atenderte. Ayer fui a ver qué tenía de tan especial
- ¿Entonces viste que es una excelente profesional? -le digo mientras me sonrojo.
- No. Pero ví sus enormes pechos, su gran escote y a 20 imbéciles como tú esperando para atenderse solo con ella. Apuesto que, siendo tan analitico con las finanzas, te dejaste influenciar por alguno de los tarados de tus amigotes y actuaste por la emoción más que por la racionalidad. A partir de mañana -me dice en tono dominante- te atiendes solo con mi hermana.
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Cuando se realiza una investigación de mercado, se debe tener presente que, dentro de un mismo segmento, los individuos tienen personalidades distintas que los sub agrupan en cuatro tipos de clientes:
- El cliente analítico que, además de informarse, compara entre varias marcas y locales de venta.
- El cliente influenciable, que acepta con gusto recomendaciones y que le expliquen los atributos del producto
- El cliente emocional, que reacciona frente a estimulos como la publicidad o un complemento promocional.
- El cliente dominante, que sabe o cree saber lo que quiere e impone su opinión.
Ser capaz de identificarlos permite diseñar estrategias de venta diferenciada para el éxito del proyecto.

viernes, 6 de julio de 2012

Y ¿dónde está el marido?

- Ya, vámonos que es tarde- le digo a mis amigos mientras jugábamos una partida de póker.
- ¡Pero si Cristina sabe que estás aquí! ¿para qué te preocupas?- Me responde el Rucio (le decimos así por lo negro).
- Ninguna mujer "sabe" dónde está su marido. Todas son desconfiadas- interviene el Chanana.
- Mentira- dice Juanito- la Teresita, mi vecina- siempre sabe donde está su marido.
- Ah, porque es viuda- nos aclara el Same.
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En la formulación de un proyecto es fundamental saber dónde está la demanda. En muchos casos debe considerarse tres orígenes de ella: a) la demanda residente: la compuesta por personas que habitan en la zona donde se evalúa ubicar al proyecto; b) la demanda transeúnte: la que podría captarse de personas que transitan por el sector, ya sea por su lugar de trabajo, cercanía a centros comerciales o estaciones de la locomoción colectiva; y c) la demanda atraída: la que se logra luego de un posicionamiento de imagen positiva, fidelizando clientes que, aunque se cambien de barrio regresen al proyecto e, incluso, promuevan en su nueva ubicación las bo ndades del negocio generando más demanda atraída.