sábado, 7 de diciembre de 2013

Actualización

- Carlitos. Ven que quiero conversar contigo - le digo a mi nieto de 12 años aprovechando que está solo en ese momento.
- ¿Qué pasa abuelo?- me dice despreocupadamente.
- Quiero conversar contigo sobre un tema muy delicado. El sexo.
- Claro abuelito. ¿Qué quieres que te enseñe?

Los cambios en el entorno, la competencia, las normas legales, las decisiones políticas, la tecnología, las relaciones internacionales, el comportamiento de los consumidores, la aparición de nuevos competidores, los cambios en las condiciones de los proveedores, entre una innumerable cantidad de variables, obligan al emprendedor a estar abierto permanentemente a la posibilidad de tener que hacer cambios para seguir siendo competitivos o, si no, abandonar a tiempo su negocio.
Pero estos cambios también afectan al propio evaluador de proyectos. Muchos paradigmas usados por años (y enseñados por mí también durante años) hoy cambian permanentemente. Por una parte, aparecen modelos que no solo hacen más fácil la búsqueda de un resultado, sino que también entregan mejores y más confiables resultados. Si antes se usaba el IVAN como un aproximador de la selección de la combinatoria óptima de proyectos, hoy se sustituye por la programación lineal. Si antes se asociaba una caida del VAN con una reducción de la TIR, hoy podemos demostrar que en proyectos de desinversión no es así.
Cualquier evaluador de proyectos debe hacer consigo mismo, lo que ofrece al inversionista. Formular un proyecto optimizado, lo que lo obliga a actualizarse.