¿Cuando regreso a control, doctor?

Cuando mi tía llevó a mi ahijado donde el médico para que lo examine por su falta de peso, éste pregunta si se le alimenta con biberón o con el seno materno.
- "Seno materno"- responde mi tía.
- "Por favor -dice el doctor- descúbrase los pechos".
Mi tía obedece y el médico toca, aprieta, palpa y oprime ambos pechos, en un examen muy detallado. Al finalizar le dice:
- "Con razón el niño pesa poco señora, usted no tiene leche".
- "Ya lo se- le contesta ella- soy su abuela... ¡¡¡pero estoy tan contenta de haber venido!!!"

Hemos tratado de diferencia desde hace bastante tiempo los conceptos de "cliente" y de "consumidor" en el estudio de mercado de un proyecto de inversión, considerando al primero como quien compra y al segundo como quien usa. No es trivial preocuparse de este tema, por cuanto para estimar la cantidad a vender es necesario preocuparse complementariamente de ambos. Un bebe, por ejemplo, es un consumidor y debe estudiarse la tasa de natalidad y la tasa de prevalencia de las patologías pediátricas, entre otras, si se evalúa la instalación de una clínica pediátrica. Pero el verdadero cliente es quien decide a qué establecimiento asistencial o a qué médico va a recurrir para atender al bebé. En este caso, se estudiarán las variables motivacionales, las aprehensiones, la disposición a pagar, etcétera.
Ninguno de los dos es suficiente por si sólo, aunque incluso profesores de marketing tienden a usar ambos conceptos como sinónimos.

Un disparo en la oscuridad

"Nathan Rothschild debe gran parte de su fortuna al hecho de que en 1815 por su servicio de correo rápido se informó que Wellington había derrotado a Napoleón en Waterloo. Al disponer de esta información antes que el resto compró, a precios que estaban bajísimos, acciones en la bolsa de Londres que se encontraban en ese nivel porque los accionistas ingleses creían inminente la invasión francesa"
Al olfato del inversionista no lo sustituye nadie. Pero las técnicas de evaluación de proyectos son menos inexactas que el olfato.
Evaluar un proyecto es como estar dentro de una caja negra. Sin información, podrá o no encontrarse la salida pero, sin duda, que teniendo antecedentes del mercado, de los errores y aciertos cometidos por otras empresas en la misma industria, de las opciones tecnológicas, de la mejor forma de organizarse, de la existencia de servicios externos para contratar outsourcing, entre otras, la posibilidad de encontrar una "salida" más eficiente, más rápida o más rentable es mucho más posible.
Afortunadamente, cada día son más los que aprecian el valor de la información. Cuando uno elabora un estudio de viabilidad económica está dentro de esa caja negra. Cada vez que se consigue o elabora información se siente como un disparo. Si es positiva, deja un "orificio" por el que entra un poco de luz para tratar de ver la salida. Si es negativa, es como si nos hubiera llegado directamente al corazón. Por eso el valor de la información es apreciada por el inversionista. Muchas veces lo ayudaremos a evitar una mala inversión que el simple olfato no permite apreciar. En otros, sólo confirmará que el resultado de su olfato fue acertado.

Fiestas Patrias

-"Mira como manejas estúpido"- me dijo mi señora de regreso de celebrar el inicio de las Fiestas Patrias.
-"Perdona mi'jita"- le respondí. "La culpa es del vino que me tomé"
-"El vino es inocente. Los culpables son los borrachos como tú"- me sentenció.

Muchos evaluadores jóvenes creen que si usan mucho la información de terceros, su trabajo vale menos. A este respecto, siempre les digo a mis alumnos que lo único seguro en un estudio de proyectos es que nunca acertaremos al resultado que se observará después de su implementación y que no es malo poder echarle la culpa a otros: las proyecciones de crecimiento de la población del Instituto Nacional de Estadísticas, las estimaciones macroeconómicas de prestigiados economistas, etc.
La verdad es que más que buscar a quién culpar, el mensaje de fondo es que tan válido como crear es adoptar y adaptar. A veces la información disponible es tan confiable, que más vale hacer uso de ella que hacer perder tiempo y recursos al inversionista creando nosotros la información. Por ejemplo, una cotización de una agencia publicitaria es generalmente más confiable que nuestra propia estimación de la cuantía de las inversiones necesarias para posicionar un producto o una marca. En este caso, se adopta la información de terceros. En otros casos, la información existente podría requerir de pequeñas modificaciones para adaptarlas a nuestros requerimientos y, en otros, se requerirá crear toda la información como, por ejemplo, la introducción de una innovación tecnológica.
Ninguno de los tres es mejor o peor que otro. Todos son válidos en el momento de formular el proyecto.

Preservativos estratégicos

Un típico turista estadounidense, mascando chicle, se sienta en un restaurante al lado de un latino. Viendo que éste lo ignora, trata de iniciar una conversación preguntándole:
- “Excuse me, ¿en este país ustedes se comen todo el pan?”
- “Por supuesto” -contesta el latino.
- “Nosotros no, sólo comemos la migaja de dentro del pan y la parte de fuera la ponemos en un 'container', la reciclamos, la transformamos en harina y la exportamos a Latinoamérica”.
Al no recibir respuesta, el americano, que sigue mascando chicle, insiste:
- “¿Ustedes se comen la mermelada con el pan?”
- “Por supuesto”- responde nuevamente el latino.
- “Nosotros no, en el desayuno comemos fruta fresca y la cáscara las ponemos en un 'container', las reciclamos, la transformamos en mermelada y la exportamos a Latinoamérica.
El latino, ya molesto, le pregunta al estadounidense.
- “Y ustedes, ¿botan los preservativos después de usarlos?”
- “¡Por supuesto!”- exclama el gringo.
- “Nosotros no, después de usarlos los ponemos en un contenedor, los reciclamos, los transformamos en chicles y los exportamos a los Estados Unidos.

Mucha gente acostumbra a hablar de la importancia de la evaluación de proyectos estratégicos. Pocos son, sin embargo, quienes aprecian la pertinencia de la evaluación estratégica de proyectos. Esta última es la que hace a los evaluadores concentrar sus esfuerzos en las variables realmente relevantes para mejor decidir acerca de la conveniencia de invertir recursos en un negocio: magnitud del impacto en los resultados, cantidad de recursos comprometidos y su carácter de reversible o irreversible.
No todos los proyectos tienen un carácter estratégico. El éxito o fracaso de muchas inversiones no comprometen el futuro de la empresa ni la seguridad nacional (el reemplazo de una tecnología por ejemplo). Pero todos los proyectos, desde el reemplazo de una máquina hasta la creación de una nueva empresa, requieren de una evaluación estratégica para asegurar un trabajo bien ejecutado. Una evaluación estratégica supone tener respuestas preparadas para cualquier situación de cambio que enfrente el inversionista cuando el proyecto se esté implementando o esté en etapa de ejecución. No basta con presentar el escenario más probable. Lo que necesita el inversionista es saber que cuenta con planes de contingencia previamente evaluados antes de emprender su negocio. Posiblemente, la decisión que tomará es muy distinta si los planes de contingencia conducen todos a mantener el pronóstico inicial, respecto de que si todos conducen a diferentes estados de pérdidas a asumir.

Cuestión de marca

- "Lástima que beber agua no sea pecado. ¡qué sabrosa sería!" -decía Lichtenberg.
- "Y qué pena que 'No Codiciarás' sea uno de los Mandamientos -decía Rudy- ya que atenta contra la capacidad de emprender. ¿Y qué pasa con la ex mujer del prójimo? ¿Se puede codiciar?"
- "Mmm, y no desearle la ex mujer al prójimo, ¿será un acto de piedad?

En su interesante artículo Claves para crear una marca (http://www.greenmind.cl), mi amigo Christian Andrada, explica que el consumidor se atrae por lo diferente, provocativo, intrigante, excitante y conceptual y nos hace la pregunta de si el nombre o la marca es realmente importante para el éxito de un proyecto. A modo de ejemplo, nos cuenta que en 1969, mientras hablaba en una conferencia científica, Sir Roger Penrose, un físico de Cambridge, anunció su descubrimiento, al cual llamó “objeto gravitacional totalmente colapsado”. El tema a nadie interesó. Meses después cambió su descripción a “Hoyo negro”, y las noticias de su descubrimiento recorrieron el mundo entero.
Los evaluadores de proyectos debemos incluir, dentro de las inversiones, a todas aquellas que sean necesarias para su éxito. Ya nos hemos referido en otra oportunidad a la magnitud que puede tener la inversión publicitaria. No menos importante es el costo de diseñar la marca, el cual puede ser tan importante en algunos casos, que nos hace considerar la opción de comprar el derecho de uso de una marca ya existente en vez de tratar de posicionar en el mercado a una nueva. La complejidad del tema queda clara cuando revisamos las ocho consideraciones esenciales que Andrada indica deben tenerse en cuenta al diseñar una marca:
1. Rasgos de identidad, se refiere a que permite no solo saber cómo es, sino como se comporta la marca en cada circunstancia de su vida.
2. Es un organismo vivo, que debe evolucionar a lo largo del tiempo atendiendo a los cambios del entorno. O sea, deberemos considerar su inversión inicial y el gasto futuro de su renovación.

3. La marca de éxito es eficiente en dos niveles: es una percepción que proporciona una sólida conexión emocional y es un elemento de convicción racional (la gente la reconoce y confía en la calidad de lo que representa)
4. La marca funciona no porque defina la manera de ser de un producto, sino porque a la persona a la que éste va destinado se sienta definido por la marca, que establezca una relación diferenciada y única entre consumidor y producto.
5. Indestructible. La marca no es material y por esto es el sitio más sólido donde la empresa debe apoyarse. Al respecto, el éxito de la misma dependerá de cómo se perciba.
6. No son los clientes los que abandonan a la marca sino las marcas las que abandonan a sus clientes. Una marca debe mantenerse en todas sus comunicaciones
7. La marca se reinvierte y multiplica: una marca, puede formar alianzas, puede extenderse en otros productos de otras empresas facilitándoles así el éxito con la menor inversión y más rápidamente.
8. Distinción. Es decir, la diferenciación a través de la marca es un elemento tan esencial como los demás aspectos de la estrategia comercial, sobre todo porque incluye varias facetas que integran su identidad.
El color, la tipografía, el nombre y el logotipo son sólo la cara visible de un fenómeno mucho más poderoso e influyente y que para el consumidor ocurre de forma subterránea e inconsciente. La buena noticia es que de parte de la empresa puede ser consciente, planificado y sistemático.
Nuestra responsabilidad es calcular e incluir este costo cuando el proyecto así lo amerite.

Lo que pasó, pasó

La mujer de Carlos se despertó una noche y ve que su esposo no está en la cama. Se levanta nerviosa y lo encuentra sentado en la cocina, con una taza de café en la mano. El está ensimismado en sus pensamientos mirando fijamente la pared, mientras le cae una lágrima de un ojo.
-"¿Qué te sucede, Carlos?"- le pregunta asustada.
El deposita la taza de café sobre la mesa, la mira y le pregunta:
- "¿Recuerdas que hace veinte años atrás, cuando tu tenías 16, nos comprometimos".
- " Si, lo recuerdo como si fuera ahora".
- "¿Y recuerdas cuando tu padre nos pilló haciendo el amor en el asiento trasero de mi auto?"
- "Claro que me acuerdo" - dice cariñosamente ella.
- "Y recuerdas que me apunto a la cara con la escopeta y me dijo: O te casas con mi hija o te envío a la cárcel por 20 años?"
- "También me acuerdo de eso- le contesta ella, con voz suave- ¿por eso estás tan emocionado?"
- "¡No!- responde el marido mientras se seca las lágrimas de las mejillas- ¿es que no te das cuenta que hoy estaría libre".
Dos conceptos que a veces se confunden son el de la evaluación ex post de proyectos, con el de la evaluación en la etapa de operación. Ambas no sólo persiguen objetivos distintos sino que utilizan técnicas de análisis también diferentes.
Mientras la evaluación ex post se dedica principalmente a determinar si los resultados logrados en su implementación estuvieron acordes con lo previsto y dentro del marco presupuestario y de tiempos, donde prima la búsqueda de las razones de porqué no se lograron, la evaluación de proyectos durante la etapa de operación es una herramienta que busca el mejoramiento continuo en la empresa.
Aunque la primera se utiliza más frecuentemente de lo deseado como una herramienta "policial" que busca encontrar los "culpables" de no haber logrado los resultados esperados, hoy se le reconoce como una técnica de medición de la eficacia de las metodologías empleadas en el estudio de la viabilidad, que permite a futuro mejorar la calidad de las predicciones.
La evaluación en la etapa de operación se encarga de determinar qué acciones correctivas se pueden emprender cada vez que las condiciones sobre las cuales se formuló el proyecto cambian. Así, lo que se evalúa es si conviene ampliarse, reducirse, reemplazar tecnologías, realizar un outsourcing o producir lo que se está comprando.
En otras palabras, la evaluación ex post analiza el pasado y la evaluación en la etapa de operación analiza el futuro.

El vocabulario de las mujeres

¡OK!: Las mujeres utilizan esta expresión para finalizar una discusión cuando han decidido que tienen la razón y que debemos callarnos.

¡NO ME PASA NADA!: Espérate...ya verás. Es la calma antes de la tormenta.

¡MUY BIEN!: Esta es una de las frases más peligrosas que ellas nos pueden decir. Significa que meditará cuidadosamente antes de decidir cómo y cuándo pagaremos una equivocación.

¡TRANQUILO, NO TE PREOCUPES, DÉJALO ASI!: Frase muy peligrosa, que significa que está haciendo ella misma algo que nos ha pedido hacer en repetidas ocasiones.

¡AAaaaAAAHhh: Cuando nos pregunta algo y damos una explicación tonta o no creíble... Cuidado, con seguridad que seguirá indagando.

SUSPIRO: En realidad, es una palabra. Si es alto y claro, significa que piensa que somos idiotas y se pregunta porqué esta perdiendo el tiempo discutiendo el tema con nosotros.


La formulación, la preparación y la evaluación de proyectos constituyen, en conjunto, una ciencia, puesto que exige una sistematización del conocimiento que busca formalizar las etapas de su desarrollo y los análisis de sus componentes en modelos, utilizando a las matemáticas como su lenguaje. Por ello, cada concepto, cada idea, cada información y cada proposición deben ser claras, completas y precisas para evitar dobles interpretaciones, tanto en la definición como en la aplicación del modelo. Cuando existen diversas opciones metodológicas para determinar la vida útil óptima de los activos, el monto a invertir en capital de trabajo o el cálculo del valor remanente de la inversión al final de horizonte de evaluación, entre otros, la selección de uno u otro debe explicitarse de tal manera que no queden dudas de que fue la decisión correcta. Probablemente muchos estarán cuestionando de definición del estudio de proyectos como una “ciencia”. Pero, si lo piensa bien, verá que en nada difiere de la “ciencia médica”, donde es posible que sometido un caso a la opinión de varios médicos, se encuentren distintos diagnósticos o, incluso, distintos tratamientos frente a diagnósticos similares, donde también existen alternativas de solución diversas.

VAN o VNA

Un profesor me enseñó que no le cuente a nadie mis fracasos, porque a la mayoría no le importan y al resto les alegrará saberlo. No le hice caso, ya que siempre creí, y aún lo sigo creyendo, que un alumno aprende más de los fracasos de un profesor que de sus aciertos. Por ejemplo, aquella vez que pedí a mis amigos que contribuyeran anónimamente a una causa justa y uno de ellos me envió un suculento cheque sin firmar. Como estaba seguro que era del famoso "Chico piano", le solicité firmarlo. Mirándome con su cara de (siempre) me respondió sin la menor vergüenza:
- "¡Es que si lo firmo, deja de ser anónimo!"
Desde ese día, aprendí a solicitar aportes en efectivo.

En un proyecto se puede fracasar o se puede cometer un error. Se fracasa, cuando la inversión no resulta rentable. A veces por los cambios inevitables en el entorno o por una mala gestión de quien lo implementa y ejecuta, pero a veces por los errores de los evaluadores. Como no sé futurología, no puedo en este blog ayudar a adivinar el futuro. Como mi trabajo termina entregando un informe acerca de la viabilidad económica del proyecto, no tengo ninguna incidencia en la selección de los gerentes que se harán cargo del proyecto en sus etapas de inversión ni de operación cuando entre en funcionamiento. Por eso, trato de explicitar los errores más frecuentes que se comenten en la evaluación de un proyecto. Sin embargo, como explico en todos mis libros, la "evaluación" es la etapa más simple del estudio de viabilidad. ¡Si hasta mi cuñado sabe evaluar!. Hoy existen múltiples herramientas para medir la rentabilidad. Por ejemplo, el Excel trae la función VA que calcula el valor actual de un flujo no uniforme de caja al momento cero. Como la inversión está expresada en el momento cero, se excluye del rango al usar la función VNA, y se resta a este valor para calcular el VAN. Muchos estudiantes (y algunos profesores) confunden el VNA con el VAN. Al aplicarlo a todo el rango de datos, calculan el VAN pero al período -1.

Todo es relativo

Cuando nos juntamos un grupo de amigos, le comenté a Carlos (sí, el mismo, el "Chico piano") que lo vi salir muy molesto de la Iglesia el domingo pasado. "Acaso no te vio Dios?....anda a misa de 9.00, la de los niños, así nadie te tapa", le dije.
- "No -me contestó- todo lo contrario. Lo vi y conversé con Él".
- "Entonces deberías estar muy contento, Chico" -le respondí.
- "No, pues. Lo que pasa es que al rezarle le dije que como para Él mil años son un segundo y un millón de dólares son un centavo, porqué no me prestaba un centavo suyo para resolver todos mis problemas con mi negocio, y me respondió: con todo gusto hijo mío, sólo espera un segundo o que encuentre a Zembo".

Mucha gente consulta permanentemente la razón de que no incluya un capítulo acerca del tratamiento de la inflación en la evaluación de proyectos. Tengo cuatro razones para no hacerlo:
a) Los proyectos de inversión se evalúan en períodos largos de tiempo (diez años, generalmente) y la posibilidad de estimar la variación anual del índice de precios al consumidor es casi cero.
b) Si se pudiese determinar, el IPC representa la variación de precios de una canasta de bienes de consumo familiar, la cual no tiene porqué representar a la estructura de costos y beneficios particulares del proyecto.
c) Aún si así fuese, al aplicarse tanto a los flujos como a la tasa de descuento para transformarlos de valores reales a nominales, su efecto se elimina por la simplificación matemática entre el numerador y el denominador.
d) Porque lo que correcto sería calcular la variación de costos relativos de cada uno de los componentes del proyecto. Generalmente, el costo de averiguar este dato es mucho mayor al beneficio de conocerlo, dado que hoy existe la posibilidad de trabajar con datos en moneda constante, determinar cuál, al variar, se correlaciona más con el cambio en la rentabilidad y, por lo tanto, sensibilizar el VAN a los cambios que resisten estas variables críticas, que generalmente no son más de dos o tres. Este análisis de sensibilidad es más fácil, permite concentrar esfuerzos y entregar una más confiable información al inversionista al analizar la posibilidad de que dicho cambio relativo se produzca. Más aún, cuando al variar un costo, por ejemplo, existe muchas veces la opción de trasladar ese cambio a precio, por lo que su cambio es irrelevante al mantener la posición relativa de ambas variables.
PB: Zembo, si lees este blog, comunícate urgente con el Chico

Comercio y sexo

"Un hombre que no quiere mentir a su mujer demuestra muy poco respeto por los sentimientos femeninos" decía un poco conocido profesor de marketing hace unos años atrás. "Claro -agregaba- hay algunas que quieren tanto a su marido que usan al de sus amigas para no gastarlo".
Hace un tiempo, nadie refutaba que en toda la historia de la humanidad un eje central de la sociedad era la familia. Sin embargo, consideraban pecaminosos tanto al sexo como al erotismo. Lo extraño, es que todos sabemos que no puede haber familia sin sexo. Como bien dice mi amigo Rolando Arellano, de la misma manera que muchos no quieren aceptar que el sexo es útil, placentero y deseable, y culpan a los medios de comunicación de estimular esas "indecencias", muchos culpan a la publicidad por las ansias de la población por maquillarse, comer, vestirse o embriagarse, en vez de reconocer que son necesidades nuestras, de los consumidores, que las empresas tratan de satisfacer. Nadie puede desconocer que hay abusos en el marketing pero, cuando éste es bien utilizado, se transforma en una muy eficiente herramienta que ayuda al posicionamiento de aquellos productos que los consumidores incluso, a veces ni siquiera habíamos percibido como necesarios para satisfacer una necesidad. Parafraseando a Arellano: el comercio y el sexo funcionan bien si ambas partes quedan satisfechas. Para eso, el marketing se debe entender como un instrumento de educación del cliente y no como la creación de expectativas subvaluando la capacidad del consumidor para dejarse estafar por publicidad engañosa.

Expectativas y creación de valor

- "Cuando estoy en un grupo, me muestro todo un don Juan, conquistador y extrovertido, pero en verdad, soy muy tímido, introvertido y absolutamente fiel a mi esposa", -le dije a un amigo.
- "Qué raro -me respondió- nunca me había dado cuenta. Por el contrario, nunca te he visto en alguna fiesta sin tu señora y nunca siquiera decirle un piropo ni mirar con lujuria a otra mujer".
- "Ah,...es que muestro mi verdadera personalidad para ocultar la falsa".

El posicionamiento de un proyecto requiere asegurar su éxito desde que es implementado en el mercado. Para ello, es fundamental establecer desde el principio relaciones que otorgue valor a los clientes. El valor no es algo que el emprendedor crea estar dando, sino que debe ser percibido por ellos como un beneficio real. El valor se expresa, por ejemplo, en la forma en que se puede ayudar al cliente a utilizar el producto o servicio para que obtenga un beneficio como el aumento en la productividad, una reducción de costos o una mayor satisfacción en su consumo. El cliente no sólo debe ver que algo tiene valor, sino que también experimentarlo. La estrategia comunicacional que el evaluador defina para un proyecto debe ser coherente con las características del producto o servicio que se generará con su puesta en marcha. La creación de expectativas que después no se cumplen puede hacer que en vez de lograrse una pequeña pero atractiva rentabilidad, el negocio termine en el fracaso. Muchos profesores de marketing enseñan a vender cualquier porquería, menos a nosotros mismos. ¿A cuántos profesores de marketing de una universidad cualquiera el mercado es capaz de recordar o siquiera reconocer? El evaluador de proyectos debe usar el marketing como una herramienta que provee información y no como un simple mecanismo de generar ventas.

El valor de desecho de mi suegra

- "¿Por cuánto me compras a mi suegra?"
- "¿A tu suegra? Por nada."
- "De acuerdo, trato hecho. "

Es muy frecuente que algunos evaluadores señalen en un proyecto que el valor de desecho se supuso igual a cero para seguir un criterio conservador. Esto podría ser válido sólo cuando se evalúa un proyecto (no existe la posibilidad de una situación base y otra con proyecto) y paralelamente el VAN es positivo. Cuando se comparan dos opciones, el valor de desecho puede hacer que la que presente menores flujos tenga un VAN o un VAC mejor que el de la otra opción. De igual manera, si el VAN es negativo sin valor de desecho (una central hidroeléctrica evaluada a 10 años), podría tener tal capacidad de generación de flujos futuros que su valor de desecho (o valor remanente de la inversión) al final del horizonte de evaluación es tan alto que sí hace rentable la inversión.

Expectativas de los consumidores

Llega Jaime tarde una noche a su casa, entra al dormitorio, despierta a su esposa y le dice:
-"Vieja....prepárate para hacer el amor cinco veces"
-"Aaaay"- exclama ella entusiasmada- "¿Tan excitado vienes? ¿Qué tomaste? ¿Viagra?"
-"No....es que vengo con cuatro amigos".

El éxito de muchos proyectos depende de la reacción que posteriormente manifiesten sus consumidores. Por eso es imprescindible que el evaluador logre identificar, entender e interpretar las necesidades presentes y futuras de los consumidores. Cuando defina las características del proyecto, debe velar porque estas se adapten no sólo a las necesidades de los potenciales clientes, sino que incluso debe ser capaz de buscar estrategias comerciales para el producto que sobrepasen sus expectativas. El concepto ampliado de producto (envase, complemento promocional, precio, etcétera, debe basarse en todas las variables que el cliente toma en consideración para decidir una compra, en el peso relativo que le asigna a cada una en la satisfacción de sus necesidades y en cómo reaccionará ante las alternativas de satisfacción que tiene a su alcance. Muchas veces elegirá un producto por ser levemente más caro (cuando no sabe discriminar por calidad, lo hace por precio: "lo barato sale caro"). La mayoría de las investigaciones de mercado buscan información que pueda ser expresada cuantitativamente, sin considerar que las personas no siempre dicen lo que piensan, sino lo que se esperaría como una respuesta "normal" de ellos, concluyendo que había que entregar un producto o servicio, que satisfacía sólo parcialmente sus necesidades. Esto explica por qué otras disciplinas, como la sicología, están sustituyendo a los economistas en hacer mejores estudios de mercado.

Bill Gates

"640 k de RAM deberían ser suficientes para todo el mundo" (Bill Gates en 1981)

¿Y quieren que yo acierte en mis evaluaciones de proyecto?

Mejor la del vecino

Dos personas llegan casi al mismo tiempo a una comisaría , muy preocupados porque sus esposas habían desaparecido. El policía les pide describirlas para ir a buscarlas.
El primero de ellos dice:
-"Mi esposa es joven, linda cara, morena, alta, ojos verdes, lindas piernas y pechos firmes".
-"¿Y la suya?"- pregunta al segundo marido.
-"Olvídese de la mía, mejor vamos a buscar la de este hombre"

Cuando un inversionista emprende un negocio, se siente muchas veces tentado a abandonarlo para seguir otro camino. Especialmente cuando ve que a otro empresario le va muy bien con la opción de negocio elegida. En una situación como ésta, lo mejor es esperar a tener la frialdad necesaria para un análisis objetivo respecto del futuro más que de la situación actual o pasada. El proyecto no vale por los resultados exhibidos en el pasado, sino por lo que se espera de él a futuro. Quizás el proyecto del vecino se ve muy próspero por las utilidades repartidas, pero por lo mismo podría requerir de grandes inversiones para sustentarse a futuro. Sin embargo, otro proyecto que no ha distribuido dividendos podría explicarse por la capitalización de las ganancias, lo que le permitirá generar flujos mucho mejores a futuro. La mayoría de los evaluadores abusa de los modelos estadísticos, proyectando situaciones históricas sin analizar la importancia de incluir los ajustes necesarios por el potencial generador de beneficios a futuro, los que a veces pueden crecer y a veces disminuir respecto a la base de datos.

Autolamento

- "¿Por qué esa cara Jorge?"
- "Estoy muy preocupado por el futuro de mi proyecto, Hugo"
- "Quédate tranquilo Jorge. Dios no nos manda más fatalidades de las que podemos resistir"
- "Puede ser. ¡Pero cómo quisiera que no tuviera tan buena opinión de mí!"

Un buen emprendedor, cuando ve que su entorno cambia, que los presupuestos no se están cumpliendo ni las metas alcanzando, trata de redefinir su proyecto adaptándolo a las nuevas condiciones. El resto, intenta alcanzar los resultados originalmente previstos a cualquier costo. Aunque la mayoría de los textos enseñan a medir la rentabilidad de la creación de nuevos negocios, la formulación, preparación y evaluación de proyectos tiene tanta o más importancia en analizar proyectos en empresas en marcha. El reemplazo oportuno de un activo, el cierre a tiempo de un área de negocios, la ampliación de actividades, la externalización de servicios o la integración de procesos son tareas de permanente evaluación. Frente a una situación de cambio, hay diferentes tipos de reacciones: a) la evasión, donde se decide desistir de continuar el proyecto, ya sea abandonándolo o modificándolo; b) la transferencia del impacto para que las consecuencias las asuma un tercero (por ejemplo, externalizar parte del proceso en un ambiente de frecuentes cambios tecnológicos); c) la mitigación del impacto, tomando un seguro de tipo de cambio, por ejemplo; y d) la aceptación del suceso, luego de determinar que continuar tiene menos costos que abandonar. La mejor de las cuatro lo define la denominada Evaluación de Proyectos en Marcha, que identifica las opciones, cuantifica sus costos y beneficios y mide su rentabilidad y riesgo.

¿Más ricos o menos pobres?

- "¿Por qué estamos tan mal, Pancho"
- "Por la deuda externa, Lucho"
- "¡Pero si yo no me he endeudado!"
- "Tú no, Lucho, pero los políticos de los gobiernos anteriores sí"
- "Ah.... es como el pecado original... la culpa fue de Adán y Eva y nosotros nacemos en pecado"

El efecto de una mala decisión en materias económicas puede tener incidencias negativas sobre muchas generaciones futuras. Pero una buena decisión de hoy, puede hacer que nuestro hijos nazcan en una situación de privilegio. Para ello, es necesario que las decisiones de inversión de los recursos de todos los chilenos se tomen sobre consideraciones económicas racionales y no sobre intereses políticos de personas que privilegian los resultados de corto plazo en función de objetivos electorales. Cuando el gobierno decide "invertir" los excedentes del cobre en instrumentos financieros, la verdad es que está ahorrando y no invirtiendo. Ahorrar es dejar que otros usen nuestro dinero para obtener una rentabilidad sobre la cual recibimos una pequeña participación. En todo caso, ahorrar no es tan malo como "gastar", o sea, destinar esos recursos a fines que no permiten tener más riqueza futura, sino menor pobreza ahora y por poco tiempo. lamentablemente, es lo que se observa cada vez más frecuentemente como estilo de solución a los problemas políticos del gobierno ¿Cuánto les quedará del bono de $20.000 (US$40) al 40% de las familias más pobres que repartió el gobierno? Inversión sería destinar una parte ínfima del presupuesto de educación a subsidiar a los jóvenes talentos de escasos recursos o a disminuir la obesidad mórbida de los jóvenes para evitar los grandes gastos que deberán enfrentarse a futuro por su impacto en otras enfermedades derivadas de ella o a crear fondos de capitales de riesgo para apoyar a los emprendedores que no tienen acceso a créditos. Hoy hace falta un Ministerio de Planificación que se dedique a identificar, evaluar y apoyar la implementación de proyectos sectoriales que permitan una mejor calidad de vida permanente a futuro, en vez de pequeños desahogos económicos para tranquilizar el ambiente político y que no solucionan el problema de fondo.

Perpetuidad

7 de julio de 1950. Nacemos el periódico La Tercera y yo. ¿Viviremos lo mismo?
Yo, por lo menos, ya me estoy cansando de pensar que deberé cumplir años por el resto de mi vida. A ese ritmo se me va a acabar muy luego.
Incluso estoy evaluando no cumplir más de aquí en adelante. Quizás así viva a perpetuidad... o por lo menos tanto como La Tercera, que cada día se ve más
joven y renovada.

Cuando se calcula el valor de una perpetuidad, las matemáticas financieras usan la conocida expresión F/i (flujo anual dividido por la tasa de costo de capital). Muchos evaluadores calculan el valor remanente de la inversión (el mal llamado "valor de desecho") como el valor actual de una perpetuidad. Para ello, toman el flujo de caja del último año del horizonte de evaluación, lo suponen constante a perpetuidad y lo dividen por dicha tasa. Si bien desde el punto de vista de un activo financiero eso es correcto, no es válido para un activo productivo. Para que exista perpetuidad en un negocio, se deberá necesariamente considerar que, cada cierto tiempo, se tengan que hacer inversiones de reposición en activos productivos que permitan seguir generando esos flujos a futuro (cada tres años los computadores, cada 10 alguna máquina o cada ocho un mobiliario. La única forma de que esto no demande futuros desembolsos del inversionista es "quitándole" al flujo de caja una "reserva para reposición de activos", de manera que sea el mismo proyecto quien se sustente en perpetuidad. dadas las dificultades para estimar este monto a reservar, se puede recurrir al promedio contable denominado "depreciación". De esta forma, cuando se calcule el valor de desecho económico del proyecto, lo que corresponde es restarle al flujo normal perpetuo el equivalente a la depreciación (con lo que se obtiene un flujo anual promedio perpetuo) y su resultado dividirlo por la tasa exigida de retorno.

Para un proyecto con éxito

- "¿Por qué temblará la gelatina, Luis?
- "Posiblemente sea porque sabe lo que le espera, Antonio"

En una entrevista concedida a la cadena CNBC, Warren Buffett enumeró lo que para él son las 15 claves del éxito en las inversiones. Entre otras, llaman especialmente la atención las siguientes aplicables a quienes emprenden nuevos negocios:
a) No invierta en un mercado si no puede ver caer su inversión en un 50% sin entrar en pánico, b) No intente predecir la dirección del mercado de valores, la economía, los tipos de interés o las elecciones, c) Sea temeroso cuando otros son codiciosos y viceversa, d) Un inversionista necesita hacer muy pocas cosas bien si evita cometer los grandes errores, e) Céntrese en el retorno de la inversión, el nivel de endeudamiento y los márgenes de beneficios en vez de en las ganancias.
Respecto de estas opiniones, me surgen los siguientes comentarios. a) Sin duda, hay inversionistas con más o menos aversión al riesgo, pero las inversiones deben evaluarse en el largo plazo, sabiendo que se deberán enfrentar momentos buenos y malos; es en los proyectos más riesgosos donde se observan las mayores ganancias (y los mayores suicidios). b) Las técnicas de predicción del mercado jamás acertarán con un resultado, pero ayudarán a clarificar las opciones para reducir esos riesgos. c)Las oportunidades de negocios muy atractivos las destruye la incorporación masiva de empresas al negocio (¿recuerdan las chinchillas o el pelo de conejo angora?). Un proyecto bueno para otros no necesariamente será bueno replicarlo, por eso la importancia de medir el mercado a futuro "sin" y "con" el proyecto. d) Lo mismo vale para el evaluador de proyectos. Un gran error en la estimación impacta más que varios aciertos. e) La evaluación de proyectos considera la ganancia contable sólo como un instrumento para estimar los impuestos a pagar, pero la medición de la rentabilidad del proyecto y de los recursos propios sólo se hace respecto del retorno que genera una inversión, el momento en que ocurre y los riesgos que se asumen.

Beneficios que no constituyen flujos

Cuando la patrona le preguntó a su criada cómo podía mantener al holgazán de su marido que vive a expensas de su sueldo, esta le responde: “Es que yo me gano la vida trabajando y él se la gana alegrándomela”.

Muchas veces no somos capaces de darnos cuenta que el valor de un proyecto no está dado sólo por el incremento de la riqueza expresada en términos monetarios, sino que por los efectos indirectos que pueden tener sobre el bienestar de las personas. La evaluación social de proyectos se diferencia principalmente de la privada en que intenta valorar las externalidades, tanto positivas como negativas, que ocasionará a la comunidad. Si el efecto es provocado por producir un bien o servicio, se le denomina externalidad en la producción u oferta y si es provocado por el uso o consumo de un bien o servicio, corresponde a una externalidad en el consumo o demanda. Externalidades positivas son el bienestar que produce una prestación médica sobre el entorno familiar del enfermo o la disminución de la contaminación y la congestión vehicular derivados de la construcción de un tren subterráneo. Externalidades negativas son la degradación de suelo marino ocasionado por el cultivo de las salmoneras o la evacuación de residuos sólidos a los ríos que impiden la utilización de las aguas en el riego de otras tierras. Aunque en la evaluación privada no se incluyen estas externalidades, el inversionista al decidir sí considera la satisfacción y el bienestar no monetario que podría reportarle. Obligación del evaluador es ayudar a identificar estos beneficios indirectos e incluirlos en una evaluación cualitativa complementaria.

¿Cuándo empezó la generación perdida?

"Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos". (Sócrates, 470- 399 A .C.)

Las personas (clientes potenciales) evolucionan en sus apreciaciones respecto de muchas cosas. Lo que en una época se ansía, en otra se considera irrelevante o incluso se cuestiona el deseo de otras personas por tenerlo. Los gustos, las preferencias, los intereses sobre determinados bienes y servicios también cambian. Un proyecto bien evaluado debe reconocer que existe un ciclo de vida en el cliente, que hace necesario que se programe con anticipación la renovación, modificación o sustitución de todo el producto o partes escenciales de él. ¿Cuántas personas renovaron sus tostadoras de pan por los nuevos diseños que prestan el mismo servicio? El "valor" de lo estético también evoluciona con los años: cuando uno se vuelve menos emocional en la toma de decisiones por las cosas materiales. De ahí que si no se consideran las inversiones en investigación, diseño y/o adaptación de un bien, los costos serán subvaluados. Y si se piensa que porque hoy el consumidor está satisfecho no debe modificarse nada del producto, los beneficios estarán sobrevalorados. Esta es la importancia de entender la apreciación del ocio en los mayores, el menor valor a la tecnología y la reticencia a cambiar de muebles sólo por los aspectos de moda.

Vida útil acelerada

Recuerdo que cuando nacieron mis hijos me pasé los dos primeros años tratando que aprendieran a hablar y a caminar…..los 16 siguientes los pasé tratando de que se callaran y sentaran.


El flujo de caja de un proyecto se expresa en momentos. Cada uno incluye dos cosas: todo lo que pasó en el período que termina y todo lo que debe hacerse para que el siguiente ocurra. Por ejemplo, si la vida útil real de una máquina es de 3 años, al final del año tres (columna 3 del flujo), 6 y 9 se incluye normalmente la depreciación del activo, los ingresos por su venta, el valor que tenga contablemente para calcular la utilidad e impuesto y la inversión de reposición que haga posible que el cuarto, séptimo y décimo año pueda seguir funcionando el proyecto. Sin embargo, dentro de tres años muchos cambios podrán haberse producido en la tecnología. Por ejemplo, mi primer portátil fue un Toshiba que costó US$7.200 (un Volkswagen escarabajo valía en ese tiempo US$8.400), pero me duró 8 años. El HP que me compré hace menos de un años ya estoy pensando en reemplazarlo. Lo más lógico, cuando la tecnología se renueva cada vez más seguido, es suponer que el reemplazo se hace en número de períodos decrecientes. Así, hoy es común suponer que un computador se reemplazará al final del año 3, del 5 y a partir del 6° año, anualmente.

Reparación mayor o sustitución

En uno de esos esperados viernes donde nos reunimos los amigotes, como dice mi señora, en el campo para ir a cazar, les comenté que estaba pensando regalarle a mi esposa una operación de cirugía estética.
-"¿Y para qué- me dice uno de ellos. "Si igual dentro de 10 años, con o sin cirugía, va a estar peor que ahora".
-"Si yo tuviera el dinero suficiente para hacerlo, agregaría unos pocos pesos más y cambio a mi esposa por otra más joven". Dijo otro.

Un proyecto que evalúa la conveniencia de una reparación mayor en vez de una sustitución, no debe considerar el desembolso como un gasto, sino como una inversión. No importa que al final del horizonte de evaluación el activo reparado, tenga un valor incluso inferior a lo que podría costar hoy sin la reparación. Lo importante es saber identificar y medir todos los costos y beneficios diferenciales entre ambas opciones. Es posible que los beneficios de una máquina nueva sean mayores que los de la antigua, ¿pero compensará las inversiones?. La máquina nueva podrá requerir de otros conocimientos para ser utilizada eficientemente si la tecnología cambió. Los efectos a considerar son: el ahorro en reparación y la posibilidad de venderla en el estado actual (a veces hay que pagar para que la desinstalen y la lleven, versus la inversión inicial en la nueva; la productividad y costo de operación de la nueva versus la antigua; los cambios en los efectos tributarios de la venta de la máquina vieja y los diferenciales en la depreciación, y el cambio en la proyección de los valores de desecho al término del horizonte de evaluación.
PD: (a mi me sale más rentable reparar.....además que la conozco hace 44 años.....cada vez que falla se donde ajustar para que vuelva a funcionar.......y unos retoques, desabolladuras y pintura nunca están de más).

Proyectos de desinversión

Un día en que mi yerno fue a comer a mi casa (la verdad...va casi todos los días), me comentó que iba a pagar un 10% más mensual por un dividendo de lo que paga hoy por alquilar su casa. Cuando le pregunté la razón de su decisión, me respondió...."porque en 25 años más la casa va a ser mía"
-"Cuando se case mi último hijo, venderé esta casa y la cambio por otra más chica", le dije yo
- "¿y en qué va a invertir la diferencia, tío?" -me respondió apresuradamente (ojalá algún día entienda porqué me dice tío)
-"me iré de viaje con tu suegra y me gastaré toda la plata de la diferencia"
-"¡está loco tío, ¿cómo se le ocurre hacer eso? Quédese con esta casa hasta que necesite el dinero en su vejez ... que está tan próxima".
¿Se estará preocupando realmente por mi futuro o estará evaluando que si hago mi proyecto su herencia bajará al valor de una vivienda pequeña más un montón de fotografías de mi viaje?

Al evaluar proyectos en empresas es marcha, hay que diferenciar lo que son proyectos de inversión de los de desinversión. La gente qué valora el hecho de pagar un dividendo mayor al monto de un alquiler está asociando el sacrificio de consumo presente con un beneficio futuro que, estima, es de mayor valor: la propiedad de la que sería dueño en el futuro. A esto, como hemos señalado más de una vez, se le conoce como el "valor de desecho del proyecto". De igual manera deberíamos considerar, cuando evaluamos un proyecto de desinversión (outsourcing, abandono de una línea de productos, reemplazo de un activo de más valor por otro de menor valor) que los activos liberados hoy, si bien generan un ingreso inicial al ser vendidos, disminuyen el valor de la propiedad a futuro. O sea, debe incluirse un ítem "menor valor de desecho" en el flujo de caja. Ésto que mi yerno entiende tan bien, no lo veo en los flujos incrementales de ningún proyecto de outsourcing. Muchas veces el error no se aprecia, porque el valor de la propiedad tiende a cero en el largo plazo. Pero no olvidemos que a veces no es una máquina, sino el valor actual de los flujos promedios perpetuos que se dejarían de percibir.

¿mi señora? ...más rica cada día

Hace 44 años le tomé la mano a la que hoy es mi esposa. Teníamos 14 años. Todas las proyecciones futuras que hicimos a esa edad se han cumplido, aunque nunca en la forma que lo estimamos. ¿cuándo me iba a imaginar que de verdad me casaría con la hemana de mis "cuñaditos", fieles guardianes de todo lo que hacía (o trataba de hacer) con ella. Pero la cosa funcionó...y bien. Quizás algunos "retornos" se demoraron en llegar, pero llegaron. Y mi mujer cada día más "rica", con la familia "producida" que no cambiaríamos por ningún dinero del mundo.

Cuando se evalúa un proyecto, la posibilidad de proyectar todo su comportamiento futuro es imposible. Por eso, siempre debe incorporarse al final de un horizonte razonable de evaluación, el valor que esperamos tenga la inversión realizada. Algunos profesores señalan que no es necesario considerarlo, porque su incidencia en los resultados es insignificante, olvidando que el valor que se le asigna no es el valor de los activos desgastados, sino el valor del flujo que se puede generar con ellos. Muchas veces, este valor será mayor que lo invertido (un bosque), a veces igual (un terreno) y a veces menor (una máquina). Pero una máquina que tiene un plan estructurado de mantenimiento, como una familia, es capáz de seguir generando beneficios altísimos durante muchos años. Claro que algunas deben reponerse, ya sea porque empiezan a fallar o porque las manejamos indebidamente. Por lo menos, sabemos que "técnicamente es viable". Falta por confirmar que exista "la viabilidad de gestión" y que el entorno no cambie demasiado a futuro.. Para todos, nuestros deseos de que su familia sea la máquina bien mantenida que les de dividendos por toda la vida. Con afecto, Nassir y Cristina.

En Guayaquil con Fernando Romero

En una semana llena de actividades, donde firmamos un convenio de cooperación entre la Universidad de San Sebastián de Chile y Espol, dí una serie de entrevistas de prensa, TV y radio, compartí con profesores de diversas universidades, dicté varias conferencias y participé como profesor invitado del programa de maestría de la Espol, tuve el grato placer de conocer en persona a uno de mis más leales comentaristas de este blog. Me refiero a mi buen amigo Fernando Romero (a la derecha en la foto) un experto en materias que muchos tenemos debilidades: el costo del capital para proyectos de inversión. Contrario a las actitudes de los mediocres, reconozco públicamente que sabe más que yo en este tema y destaco el desinterés por compartir lo que sabe....gracias Fernando. Nos acompaña en la foto Marcelo Brambilla. Un abrazo a ambos. Nassir

Edad para emprender

Mi primera inversión la hice a los 14 años ... le tomé la mano a la que es hasta el día de hoy mi esposa. Jefferson redactó la Declaración de Independencia de los Estados Unidos a los 33 años, Dickens escribió a los 25 "Oliver Twist", Newton formuló a los 24 la ley de gravitación, Verdi compuso a los 85 el "Ave María", El Ticiano pintó la Batalla de Lepanto a los 98, Bernard Show mostró sus mayores genialidades a los 88 años.....para qué seguir.

Cuando alguien quiere hacer algo, no importa la edad. El emprendedor es, por naturaleza, una persona dispuesta en todo momento a realizar un proyecto, ejecutar una obra, escribir un libro o emprender una aventura comercial. El emprendedor confía en sí y en sus recursos y habilidades. No le teme a errar y entiende que más que un fracaso es una equivocación de la que puede obtener una experiencia . Un emprendedor podrá equivocarse muchas veces, pero podrá seguir en sus propósitos. Fracasar es dejar de hacer, abandonar. Los errores se corrigen. El fracaso es el final. Lamentablemente, la sociedad castiga moralmente al que se equivoca, quizás como una manera de ocultar sus propios temores o sus propias y desconocidas equivocaciones y hasta fracasos. La lección que le da a un emprendedor una quiebra o a un médico operar la cadera equivocada sin duda los hacen menos propensos a repetir los errores. Pero ni los bancos lo piensan así ni los médicos tienen la opción de seguir operando.

Mantenimiento preventivo o correctivo

Una noche noté que había alguien en el patio de mi casa. Rápidamente llamé a la policía. Me preguntaron si el ladrón estaba armado, si estaba solo y si estaba dentro de la casa. Respondí que no sabía, pero que dentro de la casa no estaba, a lo cual me señalaron que iban a enviar a alguien en cuanto fuera posible, porque en ese momento no había nadie disponible. Un minuto después, volví a llamar y dije “Hace un minuto llamé porque había un extraño en mi jardín. No hay necesidad de que se apuren porque ya lo maté con un tiro de escopeta en la cabeza". Pasaron menos de tres minutos y habían en mi casa cinco patrullas policiales, un helicóptero, una ambulancia, el Defensor Penal Público, reporteros de televisión, periodistas y fotógrafos de todos los medios de prensa, un diputado, dos concejales y un grupo de los Derechos Humanos, que no se perderían esto por nada del mundo. El ladrón, todavía en el patio, miraba con cara de asombro el gran despliegue de fuerzas. En medio del tumulto, un teniente se aproximó y me gritó: "¡¡Creí que había dicho que había matado al ladrón!!". Yo le contesté: "Creí que me habían dicho que no había nadie disponible..."

Hace muchos años, mi profesor, colega y amigo Ernesto Fontaine, evaluó en su recordado CIAPEP el que él reconoce como "el proyecto más rentable que jamás habían evaluado: la compra de radiopatrullas para Carabineros, el cual presentó una rentabilidad superior al 2.500% --¡¡¡dos mil quinientos por ciento por año!!!-- proyecto que beneficiaba más a los más pobres". Yo sé que al gobierno de Bachelet no le importa la evaluación social de proyectos. Así lo demostró una ex Ministra de MIdeplan y ahora mi otro amigo, el Ministro de Obras Públicas. Pero la simple lógica hace visualizar que en el tema de la delincuencia los costos de la prevención son siempre menores que los de la corrección. Al evaluar qué tipo de mantenimiento es mejor para una máquina, es posible observar que ambos pueden ser buenos dependiendo de la situación. Efectivamente, a veces es mejor no prevenir fallas y esperar que ella suceda para reparar la máquina. Pero el tema de la delincuencia involucra vidas humanas. Al leer que sólo una persona quedó detenida (y por antecedentes anteriores) en los actos de violencia protagonizados en la "celebración" del 1 de mayo y que todos tuvimos la oportunidad de ver en televisión, creo que algo está fallando en Chile. No se nota la prevención (¿un policía cada cuántos pobladores pobres y cuántos policías por cada autoridad o personaje que alguien consideró "importante"?) ni corrección en el tema de la delincuencia. Este es el mejor abono para la formación de los tristemente celebres escuadrones de la muerte, que decidieron que alguien tenía que hacer justicia.

Concepto ampliado de producto

-"¡Que lindo aparato Juan! ¿qué es?"
- "Un Iphone. Mi hijo me lo regaló para mi cumpleaños"
- "Ah...¿y para qué sirve?
- "No sé...es muy complicado para mí"
- "Mmmm, ahora todo es complicado ¿para imprimir por dos lados la hoja se pone para arriba o para abajo? ¿sabes que se puede "bajar" una película por Internet? ¿cómo lo hago para...?"
- "¡¡¡Basta!!! Me supera todo eso. Todo lo de última generación dejó de ser simple"
- "No, Lucho. Lo que pasa es que la última generación de simples fue la nuestra".

La era digital nos une y separa cada día más. La tecnología, en vez de ser una herramienta al servicio del hombre, se ha transformado en un fin en si misma. Hoy la gente manifiesta su sentimiento de pertenencia a través de la necesidad de poseerla para sentirse parte integrante del grupo que la rodea. Muchos proyectos se diseñan hoy con ese fin...y tienen éxito. Hoy vemos como una marca muy pero muy prestigiada de computadores (el mío es uno de ella) publicita más el diseño de la cubierta del laptop que sus especificaciones técnicas. Esto obliga al evaluador de cualquier proyecto a considerar el concepto ampliado de producto, ya que el éxito podrá estar dado por su apariencia, status que otorgue u otro atributo muy distinto al de su fin último. ¿cuál es el costo de agregarlo al producto?¿cuánto la inversión necesaria para publicitarlo? Si este factor influye en el resultado de la rentabilidad, no podrá obviarse del análisis.

VAN ajustado

No recuerdo bien si cuando Winston Churchil dijo "Nunca tantos le debieron tanto a tan pocos" se refería a los endeudados con la banca y las casas comerciales o a otra cosa.

Cuando un proyecto es financiado con deuda, existen diferentes formas de calcular la rentabilidad de los recursos propios. El más tradicional es corregir el flujo de la deuda agregando con signo negativo la proyección de los intereses de la deuda antes de impuesto, el monto del préstamo en el momento cero con signo positivo y el plan de amortización de la deuda con signo negativo, ambos después de impuestos. El VAN de este flujo se calcula con la tasa de costo del capital propio. Hay un segundo método, menos difundido, que se denomina Valor Actual Neto ajustado, que puede calcularse de dos formas distintas: a) proyectar, para cada período el monto de los intereses multiplicado por 1-t (t= tasa de impuesto a las utilidades) cifra a la que se le resta el monto de la amortización anual de la deuda y se le suma el monto del préstamo en el momento cero, y b) proyectar el flujo anual del ahorro tributario de los intereses. Al calcular el VAN de ambos flujos a la tasa de costo de la deuda, se obtiene el mismo resultado. Si se le agrega al VAN del proyecto (calculado a la tasa de costo ponderado del capital), se obtiene el VAN del inversionista.

Rentabilidad de la educación

Todo lo que siempre necesité saber... lo aprendí de mi madre:
Religión: "¡Mejor reza para que esta mancha salga de la alfombra!".
Lógica: "¡Porque yo lo digo y se acabó!".
A hacer un trabajo bien hecho: "¡Si tú y tu hermano se van a matar, háganlo afuera. Acabo de limpiar aquí!”.
A ser ahorrativo: "¡Guarda esas lágrimas para cuando me muera mejor!"
Previsión: "¡Asegúrate de andar con calzoncillos sin hoyos, en caso de tener un accidente en esa bicicleta!"
Causa-efecto: "¡Sigue llorando no mas y te voy a dar una paliza para que llores con razón!"
Ósmosis: "¡Cierra la boca y come!"
Contorsionismo: "¡Mira la mugre que tienes en el cuello de la camisa, ...sucio!"
Fuerza y Voluntad: "¡Te vas a quedar sentado hasta que te comas todo!"
Moderación: "¡Te he dicho un millón de veces que no seas exagerado!”
Ventriloquia: "¡Cállate, cierra la boca y contéstame ¿por qué no me hiciste caso?!”
Mecánica dental: "¡Me vuelves a contestar y de un solo golpe te vuelo los dientes!"
El valor del silencio: "¡Sale si quieres, pero pobre de ti si después llegas quejándote ‘que me duele aquí o me duele acá’, porque ahí mismo te voy a dar de correazos, porque yo te lo dije, pero eres como burro que nunca me entiendes!".
Archivar información: "¡No quiero que estén llorando cuando me muera, ahí se van a acordar de todas las veces que me han hecho rabiar!"

En los últimos años ha surgido el interés por introducir materias de racionalización en la gestión de los establecimientos educacionales, derivado de las presiones por una cada vez mayor eficiencia y eficacia en el uso de los recursos, siempre escasos. Hoy muchos critican que se pretendan alcanzar objetivos económicos con la educación, pero obvían toda referencia a la importancia de que los proyectos educacionales se evalúen desde la perspectiva de la rentabilidad privada. Esto, que a muchos puede escandalizar, es la esencia de un pensamiento constructivo, en donde la racionalización en el proceso de aprobar las inversiones, si bien da beneficios a quienes invierten bien, también se traducen en una serie de beneficios para los estudiantes, quienes pueden acceder a mejores instrumentos de apoyo pedagógico como los computadores o en menores costos de matrículas (la ineficiencia se traslada por lo general a precio o a una enseñanza de menor calidad), entre otros. El problema del Gobierno no es limitar la acción de emprendedores donde existen "clientes" que están dispuestos a pagar por la educación. Por el contrario, si se asignaran los recursos para la educación de manera adecuada, lo más probable es que todos terminemos con una mejor educación.